Natxo MATXIN
DERBI EN EL SADAR

Dos errores rojillos le permiten al Athletic seguir con su racha triunfal

Dos errores defensivos de Osasuna -Boyomo en el marcaje de Guruzeta y Torró al despejar un balón aéreo- le permitieron al Athletic vencer en El Sadar y prorrogar su racha triunfal, que ya se dilata por espacio de 14 encuentros estando imbatible, 10 de ellos con victorias.

Torró fue protagonista positivo y desafortunado del derbi.
Torró fue protagonista positivo y desafortunado del derbi. (Jagoba MANTEROLA | FOKU)

Segunda derrota de Osasuna en El Sadar que le permite al Athletic continuar su racha y disfrutar de las Navidades con una sonrisa. El derbi se inclinó del lado vizcaino en un error defensivo de Lucas Torró -héroe y villano- al despejar un balón aéreo, que cayó en las botas de un Álex Berenguer -no lo celebró-, cuyo disparo raso y cruzado besó las mallas tras pegar en el poste a falta de un cuarto de hora para la conclusión del derbi.

El primer periodo fue de todo, menos aburrido. Las dos escuadras vascas se emplearon a fondo, con un desgaste físico importante, para impedir evolucionar al rival y, cuando tuvieron el balón, buscaron el marco contrario con velocidad y verticalidad. Con semejante actitud, lo lógico es que las ocasiones llegasen ya desde los primeros minutos, sin que hubiese excesivo tanteo o especulación, todo fue lo más directo posible.

La primera oportunidad con cierto síntoma de peligro se fabricó a raíz de un error en el corte de Gorosabel, al que Kike Barja le rebañó la pelota para irse directo al área, aunque su intentona acabó en un centro chut flojito que despejó la zaga rojiblanca. El rechazo lo recogió Torró para sacarse un empalme que no se fue tan lejos como para la estatua que hizo Unai Simón ante la trayectoria de la pelota (m.6).

La réplica no se hizo esperar. Nico intentó una espuela (m.7) a centro de su hermano, después el pequeño de los Williams combinó con Guruzeta, cuyo toquecito obligó a estirarse a Herrera (m.9) y, de nuevo, el habilidoso extremo intentó un nuevo disparo, si bien muy desviado (m.10). La primera ocasión que realmente estuvo más cerca del gol se produjo poco antes de cumplirse el primer cuarto de hora. Iñaki se sacó un zapatazo desde la media luna, que tuvo que contrarrestar a dos manos el cancerbero rojillo, enviando la pelota a saque de esquina.

Con semejante comienzo por ambos contendientes, el precio de la entrada se estaba amortizando y cada parte de la grada animó sin descanso a los suyos, hasta que llegó uno de los lances polémicos del envite. Una salida en velocidad del cuadro visitante acabó con Iñaki enfilando la meta osasunista y su disparo golpeó claramente en el brazo de Herrando, cuyo despeje volvió a percutir el delantero, sacando a corner Herrera. La jugada se revisó por el VAR durante varios minutos tanto por el más que probable penalti, como porque el lance nació de una recuperación de balón del Athletic con falta sobre Aimar, infracción que finalmente fue señalada por el árbitro.

LLEGAN LOS GOLES

De lo que pudo ser un posible 0-1 se pasó casi de inmediato al 1-0. Una falta lateral discutida de Nico sobre Barja la botó Rubén García, la zaga vizcaina no terminó de despejar con contundencia y Torró enganchó una volea, en cuyo camino la intentó tocar Budimir, despistando un tanto a Unai Simón que, primero hizo la estatua y luego ya no pudo llegar al esférico (m.25). Adelantarse en el marcador espoleó a los rojillos que, en una media chilena flojita de Barja (m.30), dispusieron de la posibilidad de doblar su ventaja. No fue así y, en un duelo de ida y vuelta, el Athletic igualó en el 32. Guruzeta consiguió evadirse del marcaje de Boyomo para conectar un testarazo a envío de Iñaki, que entró como un obús en la portería osasunista.

No hubo tregua. Las hostilidades tuvieron su continuidad con un nuevo centro de Barja que taponó Gorosabel y a punto estuvo de convertirse en un autogol (m.37), mientras que la mano de Unai Simón le cerró el camino, con gran intervención, a un Aimar que remató casi a bocajarro (m.39). Dos tiros combados de Guruzeta (m.40) e Iñaki (m.42) pusieron el contrapunto, aunque sus tentativas no fueron atinadas y a Sancet le faltó una uña para llegar a un pase interior, ya en el tiempo de descuento.

Cabía esperar que después de un primer periodo de tanto tute, el ritmo bajase en la reanudación, y así ocurrió. Osasuna y Athletic fueron bastante más precavidos en sus acometidas, conocedores de que una equivocación podía ser fatal y definitiva, al haber mucho menos margen para remediarlo. Además, la fatiga comenzó a pasar factura muy pronto a algunos jugadores. Moncayola se fue a la ducha en el descanso y Sancet tuvo que ser reemplazado en el 48 por un Berenguer que, a la postre, sería decisivo.

Ese movimiento llevó a Nico a la media punta, tras no encontrar su sitio en el carril, algo que sí hizo Iñaki -el mejor de los que se vistieron de corto-, marchándose de tres por la derecha y dejándole el gol a Guruzeta, cuyo remate dentro del área pequeña lo desvió Herrera de manera milagrosa (m.64). El bloque navarro armó una contra que finalizó con el cuero en la media luna y Aimar chutando, pero encontrándose con el pie salvador de Paredes para los intereses visitantes (m.66).

A partir de la jugada clave en el 74, fue un arreón ofensivo infructuoso de Osasuna, con más corazón que cabeza, aportando Vicente Moreno futbolistas de ataque, mientras su homólogo en el otro banquillo fue pertrechando su defensa para no dejar escapar el botín en el último momento. Lo más cerca que estuvieron los anfitriones de cobrarse la igualada fue mediante un disparo duro y a colocar de Ibáñez, pero engatilló el balón un tanto atrás y se marchó junto al poste. No pudo repetir el gol copero de San Mamés y los puntos volaron hacia Bilbo.