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MOSCÚ-KIEV

Rusia promete «represalias» a Ucrania por el lanzamiento de misiles Atacms

Rusia informó ayer del derribo de ocho misiles tácticos Atacms de fabricación estadounidense sobre la región fronteriza de Bélgorod y prometió «represalias» que podrían comprender el lanzamiento, como ya advirtió el año pasado Vladimir Putin, de un misil hipersónico contra la capital ucraniana, Kiev.

Un camión de bomberos, junto a un edificio bombardeado en Kramatorsk.
Un camión de bomberos, junto a un edificio bombardeado en Kramatorsk. (Volodimir TARASOV | NURPHOTO)

Rusia aseguró ayer que había derribado un total de ocho misiles Atacms estadounidenses disparados por Ucrania la víspera y prometió «represalias» por este ataque, que para el Kremlin representa cruzar una línea roja en el conflicto.

El Ministerio de Defensa ruso informó del intento de lanzar desde el territorio ucraniano un ataque con misiles en la región de Bélgorod [fronteriza con Ucrania] con misiles tácticos operativos Atacms de fabricación estadounidense, y advirtió de que tomará «medidas de respuesta a estas acciones del régimen de Kiev, con el apoyo de sus mecenas occidentales».

El Ejército ruso había indicado que la víspera derribó «ocho misiles» Atacms, que con un alcance de hasta 300 kilómetros permiten atacar objetivos en el interior del territorio ruso, y «72 drones».

En las últimas semanas, el presidente ruso, Vladimir Putin, había amenazado con ordenar golpear el centro de Kiev en respuesta a los ataques con misiles estadounidenses Atacms o británicos Storm Shadow, una advertencia que aún no ha cumplido.

La saliente Administración Biden autorizó en noviembre el uso de estos misiles por parte de Kiev tras el despliegue, según las potencias occidentales y Ucrania, de miles de soldados norcoreanos en apoyo a las fuerzas rusas. Desde entonces, Kiev ha llevado a cabo varios ataques con los Atacms de largo alcance, así como con Storm Shadows británicos.

Rusia replicó disparando por primera vez un arma experimental hipersónica llamada Oreshnik contra una fábrica militar, y prometió «una respuesta» sistemática a cada ataque ucraniano de este tipo contra su territorio. «No descartamos el uso del Oreshnik contra centros militares, militares-industriales o de toma de decisiones, incluso en Kiev», declaró.

El presidente electo de EEUU, Donald Trump, que regresará a la Casa Blanca el 20 de enero, se opuso «firmemente» a mediados de diciembre al uso de misiles Atacms por parte del Ejército ucraniano, alegando un «agravamiento» del conflicto.

Ucrania, por su parte, dijo haber derribado ayer 34 drones que Rusia lanzó sobre varias regiones ucranianas, entre ellas Jersón, en el sur, donde hubo tres heridos. Según la Fuerza Aérea de Ucrania, Rusia atacó con 81 drones iraníes Shahed y de otro tipo las provincias de Poltava, Sumi, Járkov, Kiev, Cherkasi, Cherníguiv, Kirovograd, Dnipró, Odesa y Mikoláyiv. Las defensas antiaéreas derribaron 34 de los drones de los 81.

TOMA DE NADIIA, EN LUGANSK

El Ejército ruso también informó ayer de la toma de control sobre la localidad de Nadiia en la región de Lugansk, la primera conquista en esa zona en mucho tiempo, al ser la vecina Donetsk el escenario principal de combates, donde las fuerzas rusas buscan completar el cerco en torno a Pokrovsk. Nadiia es una pequeña localidad conquistada al inicio de la guerra por las fuerzas rusas y reconquistada por Ucrania en octubre de 2022.

El Estado Mayor ruso estimó en 4.500 kilómetros cuadrados el territorio conquistado por sus tropas en 2024, aunque el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) considera que dicho cálculo es exagerado. A Rusia, según el ISW, le faltarían aún por conquistar aproximadamente unos 8.000 kilómetros cuadrados para hacerse con el control de toda la región de Donetsk.



Deserciones y críticas en una brigada equipada por París

Ucrania investiga casos de deserciones y de mando ineficaz en su 155ª brigada, equipada y entrenada por el Estado francés, al tiempo que su mando militar recibe críticas por crear nuevas brigadas en medio de la escasez de personal en las unidades existentes. Unos 1.700 -de los casi 6.000- abandonaron el servicio militar sin permiso antes de que la unidad entrara en combate cerca de Pokrovsk, según una investigación del corresponsal militar Yuri Butusov recogida por Efe. Según Butusov, la brigada no estaba suficientemente equipada ni preparada por «el caos organizativo». Su mando y su estructura cambiaron varias veces, y la unidad estaba compuesta casi en su totalidad por soldados y oficiales sin experiencia militar.GARA