GARA
DONOSTIA

Guía para compensar la mitad que la historia androcéntrica ha dejado vacía

Emakunde ha editado «Memoria histórica con perspectiva de género», una guía para proteger el legado histórico, artístico y patrimonial femenino que han elaborado las historiadoras Isabel Mellén y Virginia López de Maturana. Este trabajo demuestra con varios ejemplos que «la historia es un relato que tiene un carácter androcéntrico».

Portada de «Memoria histórica con perspectiva de género», en su presentación en Bilbo.
Portada de «Memoria histórica con perspectiva de género», en su presentación en Bilbo. (IREKIA)

Las historiadoras Isabel Mellén y Virginia López de Maturana han analizado a detalle las infinitas manifestaciones que demuestran que «la historia es un relato que tiene un carácter androcéntrico en el que el hombre es el único protagonista», y proponen ciertos remedios para aplicar la perspectiva de género en proyectos de memoria histórica.

Mellén y López son las autoras de “Memoria histórica con perspectiva de género”, un trabajo que busca incluir a las mujeres en el relato histórico y poner en valor sus vivencias y experiencias para proteger el legado que han dejado y evitar su desaparición. Han presentado el trabajo esta semana en Bilbo, acompañadas por la directora de Emakunde, Miren Elgarresta, y la diputada de Euskera, Cultura y Deporte de la Diputación Foral de Bizkaia, Lexuri Arrizabalaga.

En la presentación, las autoras del trabajo subrayaron el hecho de que gran parte de los personajes que componen el relato histórico hegemónico configuran al hombre como sujeto histórico por antonomasia, por lo que el resto de las acciones realizadas por otras personas o colectivos se han considerado irrelevantes para la historia. Así lo demuestran varios casos citados en “Memoria histórica con perspectiva de género”.

Por ejemplo, el ensayo recuerda que recientes estudios demuestran que la teoría de la relatividad no fue ideada en solitario por Albert Einstein, sino que el aparato matemático fue aportado por su primera esposa, Mileva Marič. «El relato posterior ha elevado a Einstein al Olimpo de los genios, mientras que ha olvidado para siempre la aportación fundamental de Mileva Marič», advierte el ensayo.

En la guía se analizan cuáles son los factores que han favorecido la construcción de un relato histórico androcéntrico y sesgado desde el punto de vista de género, en el que se invisibiliza a las mujeres y se ofrece una visión estereotipada de sus contribuciones.

De este modo, Isabel Mellén y Virginia López de Maturana llaman la atención sobre la utilización del masculino genérico en el relato histórico o cómo se ha ignorado a la mujer a través de estrategias para ocultar su autoría en algunas manifestaciones artísticas, como muestra el caso de Mileva Marič. Todo ello, a través de numerosos ejemplos de acontecimientos históricos y obras de arte que evidencian la tesis de las autoras.

La guía también aporta claves para reconstruir un relato histórico sin sesgos de género, desde un punto de vista crítico y constructivo. Para ello, las investigadoras, que también han contado para este trabajo con las aportaciones de la filóloga Amelia Barquín, han incluido un decálogo de ideas para integrar la perspectiva de género en la memoria histórica, como ayuda y orientación para instituciones, profesionales y agentes sociales implicadas en el estudio, la investigación y la divulgación histórica.

«Un análisis histórico desde el punto de vista de las relaciones de género muestra que el patriarcado no es una estructura monolítica, sino que está sujeto a constante negociación y que, por lo tanto, las funciones y posibilidades de las mujeres de cada época varían con respecto al presente», concluyen las autoras.

«DE TODAS Y TODOS»

En palabras de la directora de Emakunde, la guía pretende contribuir «a construir una memoria de todas y todos a través de un relato histórico incluyente, riguroso, científico y alejado de estereotipos de género».

En este sentido, Miren Elgarresta incidió en la necesidad de recuperar los nombres y las historias de muchas mujeres que han quedado olvidadas «porque merecen el reconocimiento público y porque las nuevas generaciones necesitan referentes de mujeres en todos los ámbitos de la vida».