Imanol INTZIARTE
REAL

Tres puntos de avituallamiento para afrontar un Tourmalet de dos semanas

Los donostiarras dieron buena cuenta de un Leganés al que sometieron desde el principio hasta el final. Zakharyan, que volvía a ser titular nueve meses después, abrió pronto el marcador; y Kubo y Olasagasti lo redondearon en la segunda mitad (3-0).

El portero del Leganés Dmitrovic sostiene con los brazos a Kubo en un lance del partido.
El portero del Leganés Dmitrovic sostiene con los brazos a Kubo en un lance del partido. (Jon URBE | FOKU)

Real Madrid, Manchester United, Barcelona, Manchester otra vez, Sevilla… Si ya desde el parón navideño el calendario de la Real Sociedad es un maratón agotador con partidos cada 3 o 4 días, lo que se viene ahora es una etapa pirenaica de la máxima exigencia con al menos cuatro puertos de categoría especial.

Es el precio a pagar -gustosamente- por mantenerse vivo en las tres competiciones, algo de lo que muy pocos pueden presumir. Pero antes de comenzar con las primeras rampas tocaba enfrentarse al Leganés, con el objetivo de seguir enganchados a la pelea por regresar a Europa el año que viene. Una carrera en la que puede haber hasta ocho plazas con premio.

Entre los numerosos cambios de Imanol Alguacil respecto al pasado jueves frente al Midtjylland danés destacó la presencia de Zakharyan en el once. El ruso no era titular desde mayo del año pasado, ya que una lesión de tobillo de la que fue operado en pretemporada le ha tenido muchos meses en el dique seco.

Por lo demás, Remiro iba bajo palos, con Aramburu, el multiusos Aritz -por el castigado Zubeldia-, Aguerd y Javi López en defensa, Zubimendi en el mediocentro tras no jugar por sanción en Europa League, Marín completando la sala de máquinas; y Kubo, Sergio Gómez y Óskarsson en las posiciones atacantes.

ZAKHARYAN EXHIBE SU ‘ARSEN-AL’

No tardó demasiado la Real en abrir la lata, y el protagonista fue precisamente Zakharyan, quien recibió un balón en la corona del área, amartilló su pierna derecha y disparó duro lejos del alcance de Dmitrovic (1-0, 11’). Ya había tenido una de cabeza nada más comenzar; casi repite en el minuto 14 -pero el que fuera meta del Eibar desvió a córner-, y otra vez en el 19, esta vez con la zurda y ligeramente desviada. Todo un ‘Arsen-al’ de misiles.

Como no todo podían ser buenas noticias, Aguerd se tuvo que retirar a la media hora por unas molestias en el muslo derecho. En su lugar entró Jon Martín, ya que el otro central zurdo, Pacheco, también está lesionado. No parecía grave, pero habrá que esperar al diagnóstico, porque vienen curvas y el marroquí es una pieza básica en la defensa.

En la segunda mitad forzó una amarilla protestando desde el banquillo para completar ciclo y cumplir la sanción en el choque del próximo domingo contra el Barcelona, lo cual hace pensar que tampoco estará el miércoles ante el Real Madrid. También Take Kubo vio la quinta amarilla, con lo cual se afianza la sospecha de que en el partido de Montjuïc van a descansar muchas piezas importantes. Lógico.

Del ataque del Leganés no había noticias, pero al descanso lo corto de la renta impedía dar por zanjado el tema. En la reanudación, Zakharyan se quedó en el vestuario y en su lugar entró Olasagasti.

KUBO, MARCA DE LA CASA

Y solo tardó un par de minutos Kubo en traer la tranquilidad a Anoeta con una jugada marca de la casa. Caño a Cruz para entrar en el área, recorte a Alti hacia fuera y disparo con la zurda para anotar el segundo (2-0, 47’). Mientras estuvo en el campo el japonés volvió loco al lateral diestro rival.

El Leganés pudo reengancharse con su primer remate digno de tal nombre, un disparo raso de Raba con el interior de la zurda que buscaba el palo largo, pero ahí apareció Álex Remiro para sacar la manopla abajo y evitar el tanto.

En el 65, Oyarzabal y Barrenetxea entraron por Óskarsson y Kubo. El islandés no pudo mojar, pero estuvo trabajador en la presión y jugó de espaldas para sus compañeros.

Con el partido perdido, el Leganés, que dejó una imagen muy pobre, estiró algo las líneas. En vano, porque Olasagasti puso la puntilla al enganchar una volea a la salida de un córner (3-0, 80’).

Lo holgado del marcador permitió el debut del canterano txuri-urdin Luken Beitia, central de Elgoibar de 20 años que entró por Aritz Elustondo. Fue la guinda, misión cumplida y zurrón lleno.