Zupiria admite que Ágredo debió ser llevada al hospital desde el arresto
La comparecencia parlamentaria del consejero Bingen Zupiria no resolvió ninguna duda sobre el porqué de las lesiones de Karen Daniela Ágredo ni sobre por qué no fue llevada al hospital antes. Pero el titular de Seguridad admitió sin tapujos que debió ser evacuada desde el arresto en vistas de su estado. «No tengo explicación para ello, no sé si fue error o dejadez», indicó.

El consejero de Seguridad de Lakua compareció ayer en el Parlamento a petición propia, una semana después de que trascendiera (desde Colombia) un hecho muy grave que en realidad ocurrió el 1 de febrero y del que no hubo información pública durante semanas.
Bingen Zupiria no aclaró cómo Karen Daniela Ágredo pudo sufrir un edema cerebral y parálisis parcial si solo recibió un porrazo en la pierna según su versión. También negó que la joven de 32 años estuviera desatendida en comisaría durante nueve horas, en las que al parecer no se percataron de la gravedad de su estado. Pero sí admitió que según los protocolos debió ser llevada al hospital desde el primer momento puesto que mostraba problemas físicos evidentes (que al parecer se atribuyeron a una mera embriaguez).
De hecho, la pareja de Ágredo, que también fue detenida en el incidente, sí fue inmediatamente trasladada y atendida en el centro de socorro de la calle Bengoetxea, no lejos del lugar en el que ocurrieron los hechos. Sin embargo, no se hizo lo mismo con la mujer. Y Zupiria reconoció que «no tengo explicación para ello, no sé si fue error o dejadez».
Según su versión, durante las nueve horas en que la mujer estuvo en comisaría hasta 16 agentes de la Ertzaintza entraron en la celda unas 8 veces para interesarse por su estado. Así lo acreditarían las grabaciones en los calabozos de la Ertzain-etxea. No hay duda de que la situación de Ágredo era delicada, porque entre otras cosas fue introducida en el coche policial en volandas y llevada al hospital también en brazos. Llama la atención también que durmiera en el suelo de la celda; el consejero asegura que se decidió por su seguridad, para que no se dañara.
La gravedad del parte médico no fue tocada por el consejero en su intervención, alegando que la Ertzaintza no tiene acceso a ese tipo de información de Osakidetza por razones de privacidad. Sin embargo, es evidente que esos partes son públicos y notorios pues la familia lo ha decidido.
«NINGÚN DATO DE BRUTAL PALIZA»
El consejero expuso con detalle los hechos, tanto en la calle Manterola como en la Ertzain-etxea. Sobre lo primero, detalló que dos agentes acudieron al lugar al tener constancia de una agresión de un hombre a otro y se toparon allí con la resistencia de Ágredo. Dijo de ella que «se acercó de manera agitada y tuvo que ser contenida», por lo que le pegaron «un golpe con el bastón policial a la altura del muslo».
La mujer insistió posteriormente y «agredió con manotazos en el pecho» a uno de los agentes, de modo que fue detenida por «atentado a la autoridad» y reducida en el suelo, con las manos esposadas a la espalda. Zupiria pintó un cuadro general de la situación en que los ertzainas estaban algo desbordados porque «el resto de personas se abalanzaban de manera agresiva» y «en todo momento se vieron en inferioridad numérica».
En los últimos días se ha difundido un vídeo grabado desde cámaras de vigilancia de la cercana Audiencia de Gipuzkoa que avala básicamente el relato de Zupiria: en él se ve a la mujer esposada con las manos a la espalda y atrapada contra el suelo por los agentes, luego sentada en una pared y posteriormente llevada en volandas al coche policial, en estado consciente. Sin embargo, el propio consejero reconoció que esas cámaras no grabaron los momentos anteriores.
Así que concluyó que «no hay ningún dato sobre una brutal paliza», replicando así a las noticias aparecidas en Colombia o a lo manifestado por su tía Marling Palacio en NAIZ Irratia. De todos modos, el consejero también apuntó que «no es un tema fácil» y no tiene todas las respuestas.
En cuanto a lo ocurrido en los calabozos, Zupiria señaló que llevaron allí a la mujer «en brazos» para proceder a su identificación, pero no lo lograron por sus dificultades para comunicarse. Así las cosas, decidieron darle una manta y una esterilla para que durmiera en el suelo. Detalló diferentes intentos de que se identificara y fuera atendida por un abogado, a lo largo de la mañana, sin conseguirlo.
Contrariamente a lo que dice la joven, el consejero de Seguridad puso énfasis en que los ertzainas se interesaron reiteradamente por su estado y detectaron que «iba mejorando y tenía un discurso más coherente». Cuando ella insistió en que le dolía el brazo, constataron que tenía la parte izquierda del cuerpo inmóvil. El traslado al hospital se produce a las 15.44, nueve horas después del arresto, que se produjo a las 6.30.
Para remarcar que no hubo desatención en comisaría, Zupiria dijo que han analizado las grabaciones exhaustivamente y han constatado que «durante ocho horas varios agentes entran y salen, unos 16 en total, y miran [por la mirilla] unas 25 veces». «Hay cuidado y es activo», sostuvo.
QUEJA DEL TRATAMIENTO MEDIÁTICO
En el inicio de la comparecencia, Bingen Zupiria se mostró muy molesto por el trato mediático del caso, considerando que las versiones que venían de Colombia no se han contrastado. «Estamos preocupados por la afección al prestigio y la reputación de la Ertzaintza», declaró.
Por ello, dijo, decidió comparecer en el Parlamento, porque «no podemos admitir» que este tema sigue en un ámbito de opacidad, más aún cuando «las conclusiones tardarán en llegar. Hemos decidido actuar con transparencia en tan delicado asunto». Apuntó que era consciente de que este tema terminaría saliendo a la luz pública, «y de hecho el mismo 3 de febrero lo puse en conocimiento de la Comisión de Control», pero se escudó en que ocurren muchos incidentes similares por la noche en las ciudades vascas. «Quizás no tuve el reflejo de comunicarlo», apostilló.
También sostuvo que las investigaciones (la interna de la Ertzaintza y la elevada a la Comisión de Control y Transparencia) «no son consecuencia de la aparición de la noticia», sino que se activaron antes.

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