Arnaitz GORRITI
GASTEIZ
BALONCESTO

A falta de calidad, bien está que Saski Baskonia se imponga por su carácter

Una mala jugada bien resuelta por Tim Luwawu-Cabarrot supuso la victoria 12 de los gasteiztarras en la presente Euroliga, acercándose así a un triunfo de Zalgiris Kaunas, al que le ha ganado también el average particular al superarle en sus dos duelos.

Donta Hall fue de lo más presentable de un mal partido.
Donta Hall fue de lo más presentable de un mal partido. (Endika PORTILLO | FOKU)

 

Como diría un castizo, «¡pa' habernos matao!». Saski Baskonia se aferra a sus escasas opciones de play-in de la Euroliga después de sacar adelante anoche un partido horroroso y emocionante a partes iguales ante un Zalgiris Kaunas que, con el nivel de juego que exhibió, tendría que haber caído de 20 puntos en el Buesa Arena. Probablemente hoy, en el vigésimo quinto aniversario de Saski Baskonia en la Euroliga, se hablará del manido «carácter Baskonia» y quizá hasta el partido de ayer, arrancado de las fauces de la derrota con una canasta de Tim Luwawu-Cabarrot en una jugada en la que el alero francés y el estadounidense Donta Hall, uno de los más destacados del partido, se hicieron un lío y del que salieron gracias al talento del exjugador de Asvel Villeurbanne.

Fue un partido por momentos dolorosamente malo entre dos equipos con escasas posibilidades de acceder a la décima plaza de esta Fase Regular. Pero bien está lo que bien acaba, ya que con esta victoria los de Pablo Laso suman la duodécima para su casillero continental, ganando además el average particular a un conjunto lituano que, con todo, sigue por delante.

Asimismo, resultó un duelo con muchos componentes surrealistas. La canasta final de Luwawu-Cabarrot, el triple a tablero de Markus Howard del último cuarto, el juego absolutamente obtuso de un Zalgiris por momentos indigesto... Poco se puede salvar excepto el resultado, que al menos debiera dar confianza a los gasteiztarras para las próximas semanas, empezando por el partido de Liga ACB ante Gran Canaria y la visita a Berlín de la semana que viene.

TIROS LIBRES

No fue el mejor primer cuarto de la historia, desde luego. Saski Baskonia tuvo más que suficiente con encontrar a Moneke y que este fuera forzando tiros libres para ir metiéndolos. Ninguno de los dos equipos era capaz de anotar desde más allá de los 6,75 metros, y solo la cantidad de viajes y aciertos desde la «línea de los suspiros» dictaba la diferencia, 18-12 al final del primer cuarto para los de Pablo Laso, marcando un parcial de 8-1 para tomar ventaja.

En todo caso, el juego de los dos contendientes fue bastante desangelado, sospechosamente similar a dos equipos conscientes de su escaso futuro en la competición actual. Sea como fuere, siempre es menos indigesto en esta clase de partidos ir por delante que a remolque, de forma que los tapones de Khalifa Diop a Birutis o el mate a la contra de Samanic siempre sientan mejor con el marcador favorable.

SUDANDO TINTA

Tras el 38-30 con el que se llegó al descanso, el paso de los vestuarios no mejoró el partido en su calidad, pero sí en la emoción. Zalgiris afinó sus prestaciones, con Brazdeikis tomando tiros para acercar al cuadro lituano.

Sin embargo, en ese tercer cuarto Saski Baskonia mantuvo a raya a su rival, con Donta Hall erigido en un bastión en defensa y hasta en ataque, en el que clavó todos sus tiros libres, algo insólito en el pívot baskonista.

El drama llegó en el asalto final. Pese a la racha de triples de Howard que debiera haber roto el partido, Zalgiris reaccionó de la mano de Sylvain Francisco y Smailagic, al punto de ponerse por delante: 61-62 primero y 64-65 después.

Pero Saski Baskonia siempre halló una réplica. Primero fue el triple a tablero de Howard y más tarde la canasta ganadora de Luwawu-Cabarrot. Será cuestión de carácter.