GARA
BALONMANO

Victoria con alardes para seguir arriba

El Bidasoa celebra un triunfo anterior.
El Bidasoa celebra un triunfo anterior. (Jagoba MANTEROLA | FOKU)

Jornada atípica pero muy importante la que tenía por delante Bidasoa Irun ayer en Artaleku ante el Villa de Aranda. El encuentro de la 16ª jornada de la Liga Asobal significaba seguir en la pelea por los puestos cabeceros o quedarse algo descolgado. Y los irundarras se hicieron con la victoria por 34-27; eso sí, con algo más de apuros de lo que el resultado final puede decir.

Bidasoa Irun aprovechó de principio una exclusión temprana del equipo rival que permitió a Iñaki Cavero convertirse en el protagonista inicial, anotando tres goles consecutivos para su equipo. A pesar de los intentos de Villa de Aranda por igualar el marcador, con Dalmau Huix Trenco y Victor Megias Andres aportando goles importantes, Bidasoa mostró una mayor eficacia en sus lanzamientos y se fue incluso de seis goles (12-6 y 13-7).

La defensa de Bidasoa tuvo momentos clave con exclusiones que les obligaron a ajustar su defensa, pero lograron mantener una ventaja de dos o tres goles durante gran parte de un primer tiempo que acabó con 16-14 para el Bidasoa.

CAVERO Y FAILDE

La segunda mitad comenzó con un equipo rival renovado que logró acortar distancias gracias a un gol tempranero de Jevgenijs Rogonovs. Sin embargo, Bidasoa no tardó en responder. El capitán Iñaki Cavero continuó su fiesta particular con el gol -terminó con un total de 9 goles-, aunque Villa de Aranda se lo puso muy complicado al Bidasoa Irun.

Se contabilizaron varios empates (17-17, 18-18, 19-19, 20-20, 21-21, 22-22, 23-23, 24-24, 25-25) y la actuación del joven guardameta David Failde fue clave, ya que sostuvo a su equipo en los minutos que sustituyó al argentino Leo Maciel.

Después del último empate a 25, Bidasoa logró desmarcarse en el luminoso. Rodrigo Salinas por fin pudo anotar y, guiados por un buen Gorka Nieto, el equipo no dejó escapar la oportunidad de sumar dos puntos más para el casillero. Failde incluso tuvo tiempo para marcarse un paradón, demostrar reflejos con el 33-26 y demostrar que el futuro de la portería de Bidasoa Irun ya está aquí.