Nogalera 2025 reducirá los efectos de las inundaciones en Burlata
El proyecto Nogalera 2025, cuyas obras comenzarán en abril, permitirá a Burlata defenderse mejor de las inundaciones provocadas por las periódicas crecidas del río Arga. Para ello, es necesario derribar el gaztetxe actual. La alcaldesa destacó que se ha ofrecido una alternativa.

El proyecto Nogalera 2025 servirá para «atenuar la vulnerabilidad de la trama urbana de Burlada frente a las grandes avenidas del río Arga, es decir, reducir el riesgo de inundación al que estamos expuestos», destacó ayer Berta Arizkun, en una comparecencia ante los medios en la que también estuvo presente Juantxo Valle, ingeniero responsable de este proyecto de la empresa Krean.
Arizkun recordó que en la última gran avenida, la de 2021, en Burlata se registraron daños por valor de cuatro millones de euros y «se puso de manifiesto la gran preocupación y la sensación de desprotección de los vecinos y vecinas que viven más cerca del cauce natural del río».
Tras estas inundaciones, el Ayuntamiento de Burlata acudió a una convocatoria de ayudas europeas para el fomento de obras para restauración de ecosistemas fluviales y la reducción del riesgo de inundación en los entornos urbanos. Fue uno de los seleccionados y el proyecto Nogalera 2025 recibió una subvención de 1,65 millones de euros.
«Si bien la actuación no previene de futuras inundaciones por la situación de Burlada respecto al río, Nogalera 2025 supone una actuación preventiva de gran calado para reducir estas avenidas que se han ido produciendo con más periodicidad e intensidad en las últimas décadas», destacó Arizkun. Valle, por su parte, explicó que la actuación no impedirá que Burlata se inunde si llega una avenida de las dimensiones de la de 2021, ya que alcanzó unos niveles que se repiten cada 50 años. Pero sí que servirá para dominar avenidas de 25 años de retorno y será la primera piedra para realizar en el futuro otras actuaciones.
CEDER ESPACIO AL RÍO
El proyecto incluye un retranqueo de mota, es decir, llevar más lejos del cauce la mota actual, cediendo al río un espacio que histórica y naturalmente le pertenece. «Al dotar de mayor anchura al río se reducirá la presión de la corriente en crecida y se permitirá una inundación más amplia y controlada», destacaron. Esto mejorará también el control del río ante avenidas aguas abajo, en zonas como los barrios iruindarras de Txantrea, Arrotxapea o Sanduzelai.
El número 2025 del proyecto indica que las obras deben concluir este año, cerrando un proceso iniciado en 2022. Si no se acaba, podrían perderse las ayudas europeas.
En diciembre, el Ayuntamiento licitó dos acciones del proyecto, que han sido adjudicadas a Construcciones Mariezkurrena por 800.000 euros. Está previsto que las obras comiencen en abril y duren seis meses.
Por tanto, en las fiestas de este año no se podrán celebrar los calderetes en la Nogalera por las obras.

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