GARA
LONDRES

Caos en el aeropuerto de Heathrow tras el incendio en una subestación

El aeropuerto londinense de Heathrow, uno de los más importantes de Europa con 220.000 viajeros diarios, se quedó ayer sin corriente tras el incendio de una subestación eléctrica. Miles de vuelos se vieron afectados y el Gobierno confía en recuperar la normalidad hoy.

Bomberos trabajando en el incendio.
Bomberos trabajando en el incendio. (Benjamin CREMEL | AFP)

El ministro británico de Energía, Ed Miliband, calificó ayer de «evento sin precedentes» el incendio desatado en una subestación eléctrica en el oeste de Londres que forzó el cierre de Heathrow y provocó un descontrol inédito en el transporte aéreo. La clausura de Heathrow amenaza con tener repercusiones en el resto de aeropuertos de Gran Bretaña hacia donde se reprogramaron los vuelos.

El «significativo» fuego iniciado de madrugada en la subestación de Hayes, que abastece al aeródromo, privó de energía a miles de hogares de la zona y obligó al aeropuerto a suspender su actividad durante la jornada.

Se estima que alrededor de 220.000 pasajeros viajan a diario a través de ese aeropuerto y 1.357 vuelos fueron cancelados, desviados o retrasados tras registrarse el incidente. Algunos aviones que ya estaba en camino a Londres cuando se declaró el suceso pudieron aterrizar en otros aeropuertos de las Islas.

La crisis aérea tomó tal calibre que el primer ministro, Keir Starmer, compareció para asegurar que está al corriente y tratar de tomar las riendas de una situación por la que ya se están recibiendo fuertes críticas por no haber previsto una alternativa.

Las causas del incendio aún se desconocen. La investigación recae sobre la unidad antiterrorista de la Policía Metropolitana, pero las autoridades sostienen que esto se debe a la importancia de la infraestructura afectada y al hecho de que esa unidad trabaja con menos cortapisas que otras, por lo que puede hacer un estudio de causas más rápido.

Portavoces de esta unidad aseguraron que, por el momento, nada hace pensar que se trate de un ataque, aunque admiten que no pueden desmentir tampoco ningún rumor en tanto que no saben qué ha ocurrido.

El debate ahora abierto tiene que ver con la falta de planificación y con el hecho de que una infraestructura capital para Gran Bretaña sea tan vulnerable a un fallo eléctrico, sin tener una forma alternativa de mantener su funcionamiento de forma transitoria.

Las últimas informaciones apuntaban a que el aeropuerto podría recobrar la normalidad a lo largo del día de hoy, aunque esto depende también de la decisión de las aerolíneas.