La Flotilla de la Libertad pide presión a Israel tras el secuestro del Madleen
La Flotilla de la Libertad reclamó presión internacional sobre Israel tras el asalto y secuestro del barco Madleen en aguas internacionales y la detención de su tripulación. Como en ataques anteriores, la respuesta fue tibia. La Unión Europea y Suecia se desentendieron, mientras los Gobiernos español y francés no pasaron de los gestos simbólicos y las palabras.

La Coalición de la Flotilla de la Libertad lanzó ayer un llamamiento internacional a presionar a Israel por el asalto y secuestro al buque Madleen, tomado durante la noche del domingo por militares israelíes cuando se dirigía a la Franja de Gaza para intentar entregar ayuda humanitaria y romper el bloqueo israelí.
«Han pasado 15 horas desde que vimos o escuchamos a nuestros amigos y compañeros. No se nos ha permitido ningún contacto», indicó ayer la Flotilla, que recordó que el Madleen viajaban seis voluntarios franceses, un neerlandés, un turco, una sueca, un brasileño, una alemana y el donostiarra Sergio Toribio.
Unas horas más tarde, ya de noche, el Madleen entraba remolcado en el puerto de Ashdod, flanqueado por dos barcos militares israelíes.
«Evidentemente, los medios de comunicación israelíes aseguran que no hay ningún voluntario herido, pero el impacto psicológico de ser secuestrado por la fuerza por una fuerza militar que está perpetrando un genocidio en Gaza y otros crímenes de guerra por todo el mundo, y que les impide contactar con sus amigos, familias y compañeros de la Flotilla es ilegal, mucho más que preocupante y un ataque a la solidaridad», advirtió la Flotilla.
El grupo resaltó que la tripulación del Madleen, por el «privilegio» de sus pasaportes, «probablemente no será sometida a las horribles torturas que sabemos que afrontan a diario los palestinos, algunos de ellos encarcelados ilegalmente desde hace décadas».
Sin embargo, el ministro israelí de Defensa, Israel Katz, afirmó que, durante su detención, serían obligados a ver imágenes de los ataques del 7 de octubre.
DEPORTACIÓN
«Nos han dicho que les van a ofrecer la oportunidad de deportarlos en cuanto toquen tierra, y si no aceptan la deportación, les juzgarán y en cuatro o cinco días o una semana les deportarán igualmente», explicó la hermana del activista Sergio Toribio, donostiarra afincado en La Rioja.
La Flotilla pidió a la ciudadanía de los siete países a los que pertenecen los activisas que reclamen a las respectivas embajadas en Israel su liberación, tras la pasividad que han mostrado durante todo el trayecto del barco.
Poco antes del asalto, varios drones rodearon la embarcación y la rociaron con una sustancia blanca irritante. Luego, el Ejército israelí cortó las comunicaciones, según denunciaron sus ocupantes.
El ataque ocurrió a las 3.24 de la madrugada en aguas internacionales. El barco fue abordado y su carga, que incluye fórmula para bebés, alimentos y suministros médicos, fue confiscada.
Además del abordaje ilegal, Israel incumple «las órdenes vinculantes de la Corte Internacional de Justicia de permitir el acceso humanitario sin obstáculos a Gaza y ha ignorado las leyes internacionales que protegen la navegación civil», añadió la organización.
Tras el asalto, se divulgaron mensajes de vídeo de cada uno de los activistas de la tripulación pidiendo ayuda internacional y la presión a sus respectivos Gobiernos.
En su defensa del asalto, Israel despreció a los activistas calificándolos de «pasajeros del ‘yate selfie’» y la acción como una «provocación mediática». Las autoridades israelíes comunicaron su intención de deportar a las personas a su llegada a puerto.
Este ataque al Madleen sigue al «impune ataque israelí» contra el buque Consicence, también de la Flotilla de la Libertad, que a principios de mayo dejó cuatro voluntarios heridos, y el barco inutilizado y ardiendo cerca de Malta.
LA UE Y SUECIA SE LAVAN LAS MANOS
«Los Gobiernos del mundo permanecieron en silencio cuando Consicence fue bombardeado. Ahora Israel está poniendo a prueba ese silencio de nuevo», señaló Tan Safi, un organizador de la Flotilla de la Libertad. «Cada hora sin consecuencias envalentona a Israel para intensificar sus ataques contra civiles, trabajadores humanitarios y los mismos cimientos del derecho internacional», añadió.
En algunas ciudades europeas se llevaron a cabo manifestaciones de protesta, pero si el genocidio y la devastación de Gaza, la muerte de decenas de miles de personas y la extensión de la hambruna apenas ha hecho reaccionar a estos Ejecutivos, también arrastraron los pies ante el asalto al Madleen.
Aunque entre la tripulación detenida se encuentra la eurodiputada francesa Rima Hassan, la Unión Europea se desentendió y afirmó que la protección de los 12 activistas es «responsabilidad de sus países de origen».
La ministra de Exteriores de Suecia, Maria Malmer Stenergard, enfatizó que el Gobierno de Suecia ha aconsejado durante mucho tiempo no viajar a Gaza y los activistas tienen una «responsabilidad personal». El Ejecutivo sueco considera que los activistas -entre ellos Greta Thunberg- no están en peligro y no hay necesidad de apoyo consular.
El presidente francés, Emmanuel Macron, al que Hassan había interpelado en redes sociales poco antes del secuestro con la pregunta «¿Duermes?», pidió que se permita «regresar» cuanto antes al Estado francés a los seis ciudadanos galos a bordo.
El Gobierno español convocó al encargado de negocios de Israel para protestar por la detención del activista Sergio Toribio; el Ejecutivo de Turquía tildó de «acto atroz» el abordaje; el Gobierno irlandés acusó a Israel de detener de nuevo la entrada de ayuda en Gaza y reconoció que es «culpa de la comunidad internacional que haya gente muriendo de hambre», y Brasil instó a Israel a liberar a los tripulantes detenidos y a «remover inmediatamente» todas las restricciones a la entrada de ayuda humanitaria.
Parte de Túnez la caravana Sumud
Tras sumarse el grupo que salió el domingo de Argelia, la caravana solidaria Sumud («perseverancia», en árabe) partió ayer desde Túnez con más de mil voluntarios hacia Gaza para retar el bloqueo israelí y mostrar el apoyo de los pueblos del norte de África a Palestina frente a la inacción de los Estados de la región, al igual que de la mayoría de los Gobiernos árabes y del resto del mundo. Compuesta por decenas de vehículos, se coordina con otros convoyes llegados desde más de 30 países.
Desde primera hora de la madrugada, cientos de personas se congregaron en la avenida Mohammed V de la capital tunecina, ondeando banderas palestinas. «No llevamos ayuda, llevamos un mensaje», declaró Roudayna, del Comité de Acción Conjunta por Palestina en Túnez, al frente de la iniciativa. La acción, según explicó, busca «recordar que los pueblos del Magreb no son indiferentes frente a la masacre en curso». Sumud no transporta víveres ni medicamentos. Su misión es presionar a nivel regional y recordar la urgencia de actuar frente a la catástrofe humanitaria provocada por Israel.
El convoy intentará atravesar Libia y Egipto hasta alcanzar, entre el 12 y el 15 de junio, el cruce fronterizo de Rafah o la cercana ciudad de El Arish, aunque su avance dependerá de la cooperación de las autoridades de ambos países. Los organizadores cuentan con interlocutores en Trípoli y El Cairo, pero la caótica situación libia y la actitud del régimen egipcio limita las posibilidades.
«Aunque no lleguemos a Gaza, este viaje es un mensaje político. Rechazamos el silencio y la inacción de nuestros Gobiernos», resumió Emna, una joven médica tunecina.GARA
Más muertos en la trampa de GHF
El Ejército israelí volvió a disparar de madrugada contra los palestinos que esperaban recibir ayuda en la ciudad de Rafah en uno de los puntos de entrega de la denominada Fundación Humanitaria para Gaza (GHF) y mató a al menos 14 personas.
La autoridades sanitarias gazatíes calculan que por lo menos 130 palestinos han muerto por ataques de las tropas israelíes cerca de estos puntos de entrega de comida y otros 1.287 han resultado heridos desde que comenzaron a funcionar, el pasado 27 de mayo.
El Gobierno palestino de Gaza volvió a denunciar que estos puntos se han convertido en «trampas mortales sistemáticas», ya que atraen a los palestinos hambrientos a zonas de combate bajo control del Ejército israelí. «La GHF es un brazo de la ocupación israelí, no una organización humanitaria -denunció-. Es y sigue siendo cómplice de un crimen organizado, atacar a civiles bajo la cobertura de la ayuda es un crimen según el derecho internacional». Insistió en que la fundación creada por EEUU e Israel es «una de las herramientas de genocidio y un socio en este genocidio contra la población civil».
Además, el Ejército mató ayer a siete personas en un bombardeo en Al-Mawasi, la zona costera en el sur de la Franja, a la que se Israel ha empujado a miles palestinos, hacinados en campos precarios sin ninguna infraestructura. Desde el amanecer se registraron al menos 51 muertos en toda la Franja. GARA

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