Imanol INTZIARTE
DONOSTIA

El pleno de Donostia reclama que se cubran las vías del Topo a su paso por Amara Berri

La propuesta, que recibió el apoyo de EH Bildu, PNV, Elkarrekin y PP, defiende «una solución integral» desde Morlans hasta el futuro intercambiador de Riberas. El PSE criticó la «demagogia» de su socio jeltzale y preguntó cómo se haría frente a una inversión de como mínimo 55,6 millones que tendrían que pagar a medias Euskal Trenbide Sarea y el Ayuntamiento.

Protesta vecinal en el pleno municipal de Donostia de ayer.
Protesta vecinal en el pleno municipal de Donostia de ayer. (GARA)

PNV y EH Bildu aprobaron ayer en el pleno de Donostia una moción de control en la que instan al Departamento de Transportes del Gobierno de Lakua a cubrir el tramo de las vías de Topo en el paseo de Errondo -entre Morlans y la estación de Anoeta-, y el paseo de Zorroaga -desde Anoeta hasta el futuro intercambiador de Riberas- a fin de «dar una solución integral al problema del impacto del transporte ferroviario».

La propuesta había partido de la coalición soberanista, a la que se sumó el partido de Eneko Goia con una enmienda transaccionada que aboga por «mejorar la integración urbana para garantizar un entorno saludable y habitable para los vecinos y vecinas». Elkarrekin y PP también votaron a favor.

En los últimos meses se han llevado a cabo en este barrio movilizaciones para reclamar que se cubra este trayecto por el que, según sus cálculos, circulan cada año 89.000 unidades de Euskotren, que irán a más cuando se estrene la nueva pasante por La Concha. La demanda ha llegado incluso al Parlamento de Gasteiz.

La Asociación de Vecinos estima que son unas 3.500 la personas más directamente afectadas, al dar sus viviendas hacia las vías. También hay centros escolares y un ambulatorio. Euskal Trenbide Sarea desestimó en marzo la cubrición de las vías, y se ofreció a colocar pantallas acústicas.

EH Bildu presentó hace dos días una proposición no de ley en la comisión autonómica de Movilidad Sostenible, y allí los jeltzales votaron en contra, al igual que el PSE, que dirige dicho Departamento y que mantuvo su postura en el Ayuntamiento donostiarra.

La coalición destacó que su propuesta «ha sido trabajada con los y las vecinas de Amara Berri», y remarcó que «no quieren ni desean medidas provisionales, sino definitivas, que mitiguen el ruido y garanticen la integración urbanística de las vías».

NO MENOS DE 55,6 MILLONES

El PSE cargó las tintas contra la «demagogia» del PNV, cuando «sabe que es una obra que debería liderar y asumir el Ayuntamiento y no el Gobierno Vasco». El concejal Juantxo Marrero insistió en que «se debería explicar a los vecinas y vecinos como vamos a hacer frente desde el Ayuntamiento a tamaña inversión, y no crear expectativas a fecha de hoy inasumibles».

Marrero hizo referencia a un estudio sobre el impacto acústico y las alternativas, redactado en 2022 por encargo del Ejecutivo autonómico, en el que se indicaba que «el coste del soterramiento va desde los 66 a los 106 millones de euros, mientras que el de la cubrición sería de 55,6 millones. El 50 % que le correspondería al ayuntamiento se movería entre los 33 y los 53 millones en el caso de soterramiento, y sería de 27,8 millones en el caso de la cubrición».

«Por supuesto que se puede hacer, pero eso requiere un liderazgo y una actuación proactiva del Ayuntamiento, más allá de declaraciones para superar el trámite. ¿O es que se pretende que ETS abone en su totalidad las obras de regeneración urbana de la zona cuando no es de su competencia?», se preguntó.