GARA
BOGOTÁ

Muere el senador Uribe Turbay dos meses después del atentado

El senador colombiano Miguel Uribe Turbay, uno de los precandidatos de la derecha para las presidenciales de 2026, murió ayer en Bogotá, dos meses después haber sido herido en un atentado al arrancar su campaña. Gustavo Petro afirmó que su muerte es «una derrota».

Fotografía de Uribe Turbay en el Congreso.
Fotografía de Uribe Turbay en el Congreso. (Sebastian BARROS | EP)

De 39 años, una educación de élite y un apellido que evoca tanto el poder político como las heridas del conflicto colombiano, Miguel Uribe Turbay se perfilaba como el rostro de la renovación generacional del uribismo, con cuyo líder, el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010) no guarda parentesco pero sí mucha afinidad.

Abogado de la Universidad de los Andes, con maestrías en Políticas Públicas en esa misma institución y en Administración Pública por la Universidad de Harvard, Uribe Turbay fue en 2022 el senador más votado de su partido, el uribista Centro Democrático.

Nieto del expresidente Julio César Turbay (1978-1982), a los cinco años quedó huérfano después de que el cártel de Medellín matara a su madre, la periodista Diana Turbay, a quien mantenía secuestrada.

El pasado 7 de junio recibió dos disparos en la cabeza y uno en la pierna izquierda durante un mitin político en Bogotá. Tras 64 días ingresado en la Fundación Santa Fe, el pasado sábado su estado se agravó por una hemorragia en el sistema nervioso central.

Las muestras de condolencias y condenas al atentado que sufrió recorrieron Colombia. La vicepresidenta, Francia Márquez, primera integrante del Ejecutivo en pronunciarse, hizo un llamamiento a la unidad nacional contra la violencia: «La democracia no se construye con balas ni con sangre, se construye con respeto, con diálogo y reconociendo nuestras diferencias». El presidente, Gustavo Petro, calificó como «una derrota» la muerte de Uribe Turbay. «Por eso estamos tristes, nos duele la muerte de Miguel, como si fuera de los nuestros. Es una derrota. Cada vez que cae un colombiano asesinado, es una derrota de Colombia y de la vida. Por eso lo que queda es el duelo y seguir adelante», escribió en su cuenta de X.

La Alcaldía de Bogotá anunció tres días de luto. «Su asesinato debe ser un punto de quiebre. No podemos permitir que los violentos, una vez más, pongan en riesgo lo más profundo de nuestra democracia, que tanto tiempo y esfuerzo nos ha costado construir y mantener. No solo acaban una vida y destruyen una familia, sino que atentan contra la democracia misma», manifestó el alcalde, Carlos Fernando Galán, hijo de Luis Carlos Galán, quien también murió cuando estaba en un acto electoral para las presidenciales de 1990.

La Fiscalía anunció que el caso será tipificado como magnicidio, es decir, homicidio de una persona por su relevancia política o social, y pedirá una nueva audiencia de imputación de cargos contra los procesados, a quienes acusará de homicidio agravado.

Fuera de Colombia, la familia del expresidente brasileño Jair Bolsonaro; la opositora venezolana María Corina Machado; el secretario general de OEA, Albert Ramdin; el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos y HRW expresaron su pesar.