Alcantarilla se querella por torturas contra el coronel Pérez de los Cobos
El donostiarra Peio Alcantarilla va a presentar una querella contra el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos por las torturas que sufrió en Tres Cantos tras su detención. GEBehatokia, que ha realizado una exhaustiva investigación sobre el militar, solicitará la reapertura del caso, porque su denuncia tiene «plena credibilidad» .

El Observatorio de Derechos Humanos de Euskal Herria, GEBehatokia, informó ayer de que solicitará la reapertura del caso por torturas a Peio Alcantarilla Mazota contra el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos Orihuel, tras constatar en una exhaustiva investigación que la denuncia del donostiarra contra el militar ya retirado por el tormento que sufrió cuando fue detenido tiene «plena credibilidad».
Alcantarilla fue detenido el 3 de octubre de 2004 mientras trabajaba como camionero en Burgos, durante una operación conjunta de las fuerzas policiales españolas y francesas bajo la dirección de la jueza francesa Laurence Le Vert. Vivía entonces en Urruña.
Permaneció incomunicado en manos de la Guardia Civil en el cuartel de Tres Cantos desde el momento de su arresto hasta pasados cuatro días. Mientras lo torturaban, se giró y vio a Pérez de los Cobos, quien, según Alcantarilla, le dijo «gracias, comisario» a un compañero suyo, porque había conseguido que el detenido accediese a hablar cuando se disponían a ponerle una bolsa de plástico en la cabeza. El calvario sufrido provocó incluso que intentara suicidarse.
El ex preso vasco denunció las torturas, primero ante la Audiencia Nacional española -refirió «auténticas salvajadas» ante el juez- y posteriormente en el Estado francés, en enero de 2005, ante la jueza Le Vert. Como es norma casi sin excepciones, las demandas se archivaron. Alcantarilla estuvo preso hasta 2012, ocho años.
IDENTIFICACIÓN
El donostiarra identificó al coronel Pérez de los Cobos cuando este declaró como testigo en el juicio del procés catalán ante el Tribunal Supremo español en marzo de 2019, a raíz de que en 2017 se le encomendara la dirección de la represión durante el referéndum 1-O -en 2020 sería cesado-. Al ver su rostro en televisión, lo identificó claramente como el mando de la Guardia Civil que pasó entonces por los calabozos cuando estaba siendo torturado, y lo hizo público.
A principios de este año, Alcantarilla solicitó a GEBehatokia que analizara su caso y las posibles responsabilidades penales del coronel del instituto militar español en sus crueles torturas. En un exhaustivo trabajo, el Observatorio corrobora el maltrato a Alcantarilla, y ayer apostilló que «la presencia de Pérez de los Cobos en aquellos interrogatorios es absolutamente coherente con su cargo en la fecha de la detención, con su destino en Madrid por entonces, con su papel en los órganos de coordinación y cooperación franco-española en aquella época, y con la relevancia de la operación, catalogada por los cuerpos policiales como estratégica en el devenir de la lucha antiterrorista».
«Concurrían el objetivo, la responsabilidad y la oportunidad para ello, lo que otorga credibilidad a la identificación y reconocimiento por parte de Alcantarilla de Pérez de los Cobos», afirmó en su nota GEBehatokia.

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