Vettel acaba un cuento de leyenda
El piloto alemán amplía sus récords e iguala a Michael Schumacher con 13 victorias en una misma temporada. El australiano Mark Webber se despidió de la Fórmula Uno con un excelente segundo puesto, mientras que Fernando Alonso completó el podio.

Colorín colorado, este cuento se ha acabado. La temporada de Fórmula Uno echó el telón en el Gran Premio de Brasil después de 19 capítulos en los que la única historia ha sido el dominio infinito de Sebastian Vettel (Red Bull), quien ha terminado el año acumulando más récords personales. El alemán, gracias a su 13ª victoria en 2013 -la novena de manera consecutiva-, iguala a su compatriota Michael Schumacher con número de triunfos en una misma temporada.
No solo eso. La de ayer fue la trigésima novena victoria de Vettel en la Fórmula Uno, que lo sitúa a dos triunfos de la tercera marca histórica, la del brasileño Ayrton Senna, 41 veces ganador. Por delante de ambos solo están Michael Schumacher, con 91, y el francés Alain Prost, con 51.
Sin embargo, ayer solo una persona podía hacerle sombra en el acto protocolario del podio del circuito de Interlagos. Mark Webber, compañero de Vettel en Red Bull durante estos años plagados de éxitos, se despedía de la F1. Y lo hizo con un extraordinario segundo puesto -aunque la explosión de felicidad le llevó al suelo a la hora de celebrar su despedida con champán-.
El podio lo completó Fernando Alonso (Ferrari), que finaliza el Mundial con el subcampeonato, después de haber partido desde esa misma posición. Sin embargo, el segundo lugar del Mundial de constructores fue a parar a manos de Mercedes, por detrás de la austríaca Red Bull.
Y desde el inicio se vio claro el objetivo de los pilotos de Mercedes, ya que Nico Rosberg se situaba en cabeza gracias a la mala salida de Vettel desde la pole. Poco le duró la alegría, ya que el tetracampeón mundial lo adelantó en la recta de meta al finalizar la primera vuelta. Por detrás, Alonso hacía lo mismo con Lewis Hamilton (Mercedes) y unos giros después también lograba adelantar a Rosberg con el KERS. Webber calcaba las maniobras del asturiano, e incluso le superó gracias al DRS.
Unos «pit stops» horribles
Las primeras paradas en boxes estaban al caer, pero todos decidieron aguantar un poco más sobre la pista debido a las previsiones de lluvia que llegaban al circuito. Felipe Massa -que se despedía de Ferrari, escudería donde ha pilotado desde 2006- y Sergio Pérez -que quería dejar un buen sabor de boca antes de abandonar McLaren- fueron los primeros en hacer el cambio de neumáticos. Les siguieron Alonso, Hamilton, Rosberg, Webber -quien hacía un mal pit stop- y Vettel -la maniobra del alemán fue dos segundos más rápida que la de su compañero-.
Esa lenta parada del aussie le devolvió el segundo puesto momentáneo a Alonso, pero no pudo con la velocidad del Red Bull. Mientras tanto, Massa iniciaba el primero de los tres drive through que se vieron en Interlagos -penalización con entrada por la calle de talleres-. En el caso del piloto brasileño, se debió a que pisó la línea de pit line.
El orden de carrera no parecía que iba a cambiar mucho. Hasta que llegó el segundo paso por talleres. Si en la primera fue Webber claramente el perjudicado, esta vez fue Vettel quien perdió la renta acumulada durante toda la carrera respecto a sus perseguidores. Y todo porque a los mecánicos de Red Bull se les había olvidado uno de los neumáticos en boxes. Este retraso en el cambio de gomas hizo que Webber tuviera que esperar por detrás de su compañero a que solucionasen el problema.
El desastroso pit stop no tuvo consecuencias negativas para los dos pilotos al regresar a pista, ya que Alonso también había aprovechado para entrar en boxes. Todo ello coincidió con el incidente producido entre Hamilton y Bottas -que también abandona Williams y lo sitúan en Lotus- cuando peleaban entre sí. En el momento en el que el piloto finlandés se ponía a la par del británico, este golpeó su rueda delantera con el monoplaza del de Williams, obligándolo a abandonar, mientras que el de Mercedes tuvo que entrar en boxes para cambiar su destrozado neumático. Poco después fue penalizado con un paso por la calle de talleres.
A falta de pocos giros, la lluvia hizo acto de presencia, pero no fue a más. Vettel se llenaba de gloria mientras Webber, quitándose el casco y los guantes, disfrutaba de sus últimos metros al mando de un F1 en una merecida vuelta de honor al circuito.
La vida de Webber sigue en Porsche
El piloto australiano Mark Webber (Red Bull) se despidió ayer de la Fórmula Uno para dedicarse al Mundial de Resistencia (WEC) con Porsche en 2014. Tras su paso por Minardi, escudería en la que debutó en 2002, el australiano transitó por Jaguar (2003-2004) y recaló en Williams durante las dos temporadas siguientes, hasta que en 2007 llegó a Red Bull, equipo en el que formó pareja junto al escocés David Coulthard y después Sebastian Vettel.
«Hoy no es un día triste», aseguró el australiano al término del GP de Brasil. Sin embargo, reconoció que «siempre echaré en falta algunas cosas, como correr en Suzuka, Spa y Mónaco».
Minutos antes del arranque del Gran Premio, Red Bull colocó una bandera australiana sobre el monoplaza del piloto y un cartel que agradecía las siete temporadas que trabajó con la escudería austríaca. Además, la organización tampoco quiso olvidarse del piloto y Bernie Ecclestone, patrón de la F1, fue el encargado de entregarle una bandera de Brasil firmada por todos los corredores de la parrilla. «La guardaré como un tesoro», agradeció Mark Webber.
GARA

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