OLASO
KOMA

Perdón

La muerte de Mandela sirve en este país para que los partidos se den tortazos dialécticos, como latiguillo para la refriega. ¡Qué nivel! O sea, cero, ninguno. Condolencias con veneno y mentiras interesadas como las de Ortuzar que dice que Mandela, «partió de la lucha armada para alcanzar el territorio del perdón». No. Practicó la lucha armada, pagó caro su compromiso y venció. Con sensibilidad y empatía, sí, pero sin perdón ni arrepentimiento.