Gipuzkoa UPV

El sueño de la sorpresa se desvanece en el cuarto final

La profundidad de banquillo de Rivas supera a las donostiarras después de la gran resistencia de estas.

Rivas Ecópolis 70

Gipuzkoa UPV 50

El 70-50 final con el que Gipuzkoa UPV se tuvo que volver a casa fue excesivo. Al final se impuso la lógica y la crueldad del adagio según el cual el pez grande puede con el chico, pero durante varios minutos las discípulas de Azu Muguruza amagaron con dar la sorpresa en el Cerro del Telégrafo.

El conjunto guipuzcoano se vio muy pronto a remolque, perdiendo por 20-11 el primer cuarto, incapaz de detener el caudal anotador de Laura Nicholls y Rachel Allison. Parecía que la escuadra madrileña iba a pasarle por encima a Gipuzkoa UPV, ya que Arantxa Gómez Novo, martirizada por defensoras duras como Bermejo, Ocete o Queralt Casas, no lograba sus habituales números.

Pero no. Miriam Forasté se erigió en la líder de la resistencia donostiarra y Gipuzkoa UPV llegó a voltear el marcador. Se pasó del 30-22 del descanso a un 30-32 favorable al inicio del tercer cuarto, y un 35-38 como última ventaja visitante, tras una bandeja de Toch Sarr.

La exploión de Laura Gil

Pero la exjugadora de Hondarribia-Irun Laura Gil decidía que ya había bastante. Después de que la reaparecida Frida Eldebrink empatara a 38 con un triple, la pívot murciana asumió la responsabilidad de liderar el juego local, mientras que las piernas donostiarras flaqueaban más de la cuenta.

El marcador delataba un 51-42 injusto al final del tercer período. Pero si aquello no hacía justicia al juego, menos lo haría el período final. Sin acierto en el triple -2 de 12 para las de Muguruza, por 8 de 15 de Rivas Ecópolis- y sumando demasiados balones perdidos -20 contra 13-, Gipuzkoa UPV se fue resignando a su suerte. Rivas Ecópolis, que notó durante muchos minutos el paso de los últimos partidos de la Euroliga Femenina y la resistencia de un rival crecido, le dio la puntilla a las donostiarras a poco que vieron la oportunidad. El sueño de la sorpresa duró muy poco, pero se pudo vislumbrar el camino.