La honrilla y los puntos
Real y Athletic dan inicio a la segunda vuelta en Zubieta con la necesidad de recortar puntos a sus rivales.

Arranca la segunda vuelta y lo hace nada menos que con el derbi de Zubieta. Real y Athletic vuelven a verse las caras. En una cita que no necesita más alicientes que la identidad de los rivales. Pero que los tiene. No en vano blanquiazules y rojiblancas llegan a la cita presionadas por la necesidad. La de reaccionar las guipuzcoanas que, tras dos meses sin poder celebrar la victoria, corren el peligro de descolgarse de las posiciones coperas. Y la de recortar puntos con el imparable Barcelona las rojiblancas, a las que la semana pasada ya echó una mano el Sevilla pero que siguen sin margen de error.
Así que los puntos serán tan motivantes como la honrilla a la hora de meter la pierna aunque, como reconocen las dos últimas goleadoras en un derbi -Irene Paredes, el pasado mes de septiembre, para el Athletic; y Esti Aizpurua, la pasada campaña, por el lado donostiarra-, este tipo de partidos siempre suponen algo más. Sobre todo para la central rojiblanca, con pasado en Zubieta. No es la primera vez que visita la que fuera su casa, pero «sigue siendo especial. Para todas pero sobre todo para las que jugamos antes allí, como Leire Landa y yo. Un campo que ha sido el tuyo, con el equipo, con la afición de allí. Antes te animaban y ahora no, claro, pero se portan bien», sonríe.
El «ambiente» también es uno de los ingredientes que más le gusta a Esti Aizpurua. «Viene más gente que a otros partidos, hay mucho ambiente en la grada... Y eso se nota y se agradece cuando estás sobre el césped. Y además el partido en sí, entre dos equipos vascos... Nos gusta mucho jugar esos partidos».
Ambas admiten, sin embargo, que la importancia de los puntos queda por encima de la identidad del rival, al menos en este caso. «Igual se nota un puntito más, pero al final el objetivo es el mismo que en cualquier otro partido, ganarlo», asegura Aizpurua. «Desde un punto de vista sentimental está por encima de otros partidos -coincide Irene-, pero a la hora de pensar en los puntos todos los partidos son iguales. Aunque seguro que en este se nota algo más, más intensidad, más ganas».
Más necesidad, en definitiva. En el caso de la Real pasa por los puntos pero incluso más por el ánimo. A fin de cuentas, como recuerda Aizpurua, el octavo puesto «solo está a dos puntos. Si ganamos este partido podemos estar ahí cuando acabe la jornada. Pero es verdad que desde el punto de vista moral nos vendría especialmente bien. Al final trabajamos bien y fuerte durante la semana, afrontamos los partidos con ganas, sabiendo lo que tenemos que hacer y haciéndolo muchas veces, pero ya son seis jornadas sin ganar y se hace duro. A nivel de puntos nos vendría muy bien y a nivel de ánimo también», insiste la jugadora del club guipuzcoano, al que la cita, además, le llega en el tramo más duro del calendario.
Tras cerrar la primera vuelta contra el Levante, la Real se enfrenta ahora consecutivamente a Athletic, Barcelona y Atlético de Madrid. Así que, en ese sentido, los tres puntos «también nos vendrían muy bien porque nos reforzarían en un momento en el que realmente jugamos partidos muy complicados. Ganar nos supondría acabar la mitad de ese tramo con cuatro puntos y en puesto de Copa o muy muy cerca».
La desventaja que tiene que superar el Athletic es bastante mayor. Ocho puntos, nada menos, le separan del Barcelona, lo que le deja «prácticamente sin margen de error». Pero las rojiblancas llegan a Zubieta con el respaldo anímico de su victoria ante el Collerense, «en un campo bastante más complicado de lo que puede decir el nombre» y de la manita que les echó el Sevilla, empatando inesperadamente con el Barcelona, lo que redujo la desventaja con el líder. «De ánimo no hemos podido empezar mejor el año. La distancia sigue siendo grande pero tenemos el ánimo a tope», asegura la zaguera.
El que da primero...
A la hora de analizar las claves del derbi, Aizpurua e Irene coinciden. Una defensa férrea y la capacidad de aprovechar las -previsiblemente- escasas opciones que ofrecerá el rival resultarán fundamentales.
La central rojiblanca, autora del gol de la victoria de su equipo en el derbi de la primera vuelta, reconoce que «siempre suelen ser parecidos. Partidos no muy bonitos para ver, con mucha más pelea que juego... Suelen ser partidos de pocos goles, en los que marcar primero no suele ser definitivo, a no ser que quede muy poquito tiempo por delante, pero sí muy importante. El que se adelanta no solo cuenta con ventaja en el marcador sino que anímicamente también da un paso adelante. Así que será muy importante afinar la puntería, porque no habrá muchas ocasiones».
Tampoco las espera Aizpurua, que la temporada pasada le hizo uno al Athletic en Zubieta, aunque los puntos acabaron volando a Bilbo. No le importaría repetir hoy «pero que esta vez se queden los puntos aquí», sonríe la zaguera txuriurdin, que espera «un partido difícil. Para nosotras y para ellas. Nosotras tenemos que hacer valer el factor campo, en Zubieta siempre nos sentimos más cómodas y además la afición estará con nosotras más que nunca. Eso se tiene que notar». Y además, claro, hay que «jugar. Y muy bien. Ellas tienen gente muy peligrosa arriba, así que defensivamente tenemos que ser muy fuertes. Después siempre hay alguna opción en ataque. Pero suelen ser pocas, así que hay que aprovecharlas porque suelen ser partidos de pocos goles y el que marca primero tiene mucho ganado», asegura.
Otro derbi
En lo que respecta al resto de la jornada, el duelo más interesante llega en la parte baja de la clasificación, con el derbi catalán entre Espanyol y Levante Las Planas. Necesita reaccionar para no descolgarse el farolillo rojo que, con una victoria podría meter al cuadro periquito en posiciones de descenso.

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