La Copa asoma tras el sufrimiento
Nocioni y Pleiss, las 13 asistencias de Heurtel y el último cuarto de Jelinek decantaron un duelo que empezó 21-4 y acabó en agonía.

LABORAL KUTXA BASKONIA 92
CAI ZARAGOZA 83
La jornada resultó tan redonda para Laboral Kutxa Baskonia, que depende de sí mismo para llegar a la Copa. Con ganar en Fuenlabrada basta. Los gasteiztarras jugaron un partido de rachas ante el CAI Zaragoza. Un partido que arrancaba 21-4 de la mano de Nocioni y Pleiss, pero que tuvo no pocos momentos de sufrimiento hasta el estallido del minuto final, con 8 puntos entre Nocioni, Hanga y Jelinek en los 55 segundos finales. El duelo de ayer se ganó por saber sufrir, y también por las 13 asistencias de Heurtel.
Los de Sergio Scariolo salieron con el planteamiento claro de «dar de comer» a Tibor Pleiss a base de hacerlo continuar bloqueos directos, o aislarlo al poste bajo ante Shermadini, Fontet o Jones, cosa que salió a las mil maravillas. Pleiss no solo sumó 10 puntos en tres minutos, sino que mediatizaba el aporte de Shermadini por las faltas.
Y como ese planteamiento inicial precisaba de un referente exterior, Nocioni se encargó de dinamitar el partido en el primer cuarto con 11 puntos. La máxima renta gasteiztarra llegó a los 17 tantos, 21-4, con los puntos repartidos casi exclusivamente -25 de los 28 totales- entre Pleiss y Nocioni. La mala noticia fue la lesión de San Emeterio: un esguince en su tobillo derecho que le impidió volver hasta el tercer período -muy mermado- al alero cántabro.
En el ínterin, el CAI Zaragoza reaccionó, sobre todo tras la entrada en cancha de Joseph Jones y Llompart, logrando un parcial de 0-7 para dejar el final del primer cuarto en 28-20. Ese parcial siguió extendiéndose en el segundo cuarto hasta que un triple de Alex Urtasun instauraba la igualada a 34.
Las defensas alternativas, sobre todo una zona 2-3, obligaban a los baskonistas a tirar de tres, pero con poco acierto. Un triple de Roll daba la primera renta al CAI: 39-41. Los locales reaccionaban con un parcial de 12-3 llegando al receso 51-44 después de que Hanga, Heurtel y Causeur superaran la zona maña con varios triples.
Continuos vaivenes
Pero esa reacción gasteiztarra no tuvo continuidad tras el receso. El CAI Zaragoza, con Roll, Rudez y Pere Tomàs como ejecutores, volvía remontar, con un parcial de 4-17: 55-61.
Laboral Kutxa Baskonia reaccionó con un 10-0 gracias al regreso de Nocioni y varios fallos clamorosos de los maños bajo canasta. José Luis Abós paraba el partido con 65-61. Entre Pleiss y Nocioni lograban llegar al último cuarto con 68-67 a su favor.
Dos mates de Pleiss inauguraban el cuarto final, pero Shermadini, que logró 9 tantos en este período, respondía, y un triple de Llompart traía la igualdad a 74. El georgiano cargaba de faltas a Pleiss, pero sus compañeros no anotaban, mientras que Jelinek sumaba cinco puntos y Heurtel dos. Con todo, el CAI se puso a 84-83 con tiros libres de Rudez y Tabu.
No fue hasta que Nocioni clavara un triple a 55 segundos del final que la gente respiró, y más tras el triple errado de Roll. Hanga y Jelinek, a pase de Heurtel, cerraban el duelo con final feliz.
Hay que descubrirse ante el escolta iruindarra Alex Urtasun, que milita en el CAI Zaragoza hasta final de enero. Su brega y espíritu no solo le valieron jugar minutos, sino que en ellos basó su remontada la escuadra maña. Con cinco puntos suyos, entre ellos un meritorio triple saliendo de bloqueo indirecto.
«La frescura de los últimos minutos»
Sergio Scariolo valoraba el triunfo como «importantísimo» al tratarse de un «rival muy bueno». Reconoció que la clasificación copera está encarrilada, pero también quiso matizar que «el segundo objetivo de la temporada aún no está hecho y no vendrá por decreto».
Sobre el duelo de ayer, intuyendo la respuesta del conjunto maño, dijo que «lo importante eran los cinco últimos minutos», en los que se vio la mejor cara de las estrellas baskonistas.
«Pese a nuestro espectacular arranque, sabíamos que su capacidad de anotación y tiro iba a ponerlos en el partido; lo más importante iban a ser los cinco últimos minutos. Ahí hemos llegado con relativa claridad de ideas y frescura de los jugadores clave. Al final no solo hemos tenido la capacidad de meter los tiros, sino de dar pases importantes y defender bien», analizaba el técnico.
Eso sí, se le achacó guardar demasiado a sus mejores jugadores en la remontada zaragozana. Scariolo replicaba que «prefería mantenerlos para el final que arriesgar la tercera falta personal de «Chapu» o Heurtel.
A. G.

67 preso 20 urtetik gora espetxean, eta 44k ez dute kalea zapaltzen

Sufrimenduaren zikloa ixteko etxeratzea, gazteenen eskaria

Bilbo se moja por el fin de la «injusta legislación de excepción» carcelaria

A Xabi Alonso y al Real Madrid se les rompió el amor de tanto usarlo
