Primera buena noticia de la segunda vuelta
Después de un arranque frío, los pupilos de Rafa Pueyo reaccionaron, y supieron sufrir en el tercer período para rematar en el último. Jugadores como Markota, Gabriel o Grimau neutralizaron a Panko.

BILBAO BASKET 95
FUENLABRADA 73
Bilbao Basket necesitaba una alegría y la necesitaba ya. Y la logró ante un Fuenlabrada en el que los suplentes dejaron demasiado que desear ante un grupo que ganó por ser compacto.
Empero, no empezaba nada bien el encuentro para los hombres de negro. Como es costumbre últimamente, Vrkic salía de titular para irse a los cuatro minutos y ya no volver, mientras que el Fuenlabrada, con un quinteto más equilibrado y un Panko que abusaba de la «defensa» de Mumbrú, se adelantaba 4-11. Solo Kavaliauskas anotaba en los primeros lances.
La entrada de Bertans le hizo mucho bien al cuadro local, más que nada porque enchufó dos triples y ayudó a que los bilbainos ensancharan el campo para tirar y penetrar. La escasa intensidad atrás de los de Chus Mateo también ayudó para que el desaguisado al final del primer cuarto no fuera tal: 19-21, un resultado que se tornó favorable al inicio del segundo cuarto.
La intensidad defensiva local mejoraba de a poco, mientras que en ataque, la entrada de Gabriel como referente al poste bajo ante Eloy Vargas, daba réditos. También ayudaban la colaboración de Markota en el rebote y Roger Grimau en la defensa.
Los hombres de negro adquirían velocidad de crucero. Lograron parar a Andy Panko y Mumbrú despertó, mientras que Raül López, en su segunda intervención, ofreció una dirección más clarividente. Solo Paunic replicaba en el bando madrileño, pero era insuficiente ante un Bilbao Basket al fin activado y que llegaba al descanso con 11 puntos de ventaja, 47-36, tras un «costa a costa» de Bertans.
Secundarios y protagonistas
No se terminó de romper el partido hasta el último período. No desde luego en un tercer cuarto en el que Bilbao Basket empezó abriendo la brecha a 13 tantos, 53-40, para luego vivir con apuros los arreones rivales.
Los 13 puntos anotados por Andy Panko, muy incisivo en el tiro, hicieron daño. Pero también cabe destacar la dirección de Dani Pérez, un jugador nacido en 1990, forjado en la cantera del Barcelona y madurado a fuego lento en Andorra. El joven base ayer dio bastantes dolores de cabeza al juego bilbaino, tanto por su acierto en el tercer cuarto como su habilidad para mover al equipo, mucho más avispado que Cabezas.
Pero el duelo de ayer tenía más protagonistas. Como Raül López, que aceptó el reto que le puso «su espejo» en el puesto y fue amejorando sus decisiones conforme pasaban los minutos. Al de Vic, naturalmente, no se le olvidaban sus compañeros, sobre todo un Gabriel que quería reivindicarse tras su mal partido ante el Estrella Roja, o un Markota que, también desaparecido en el choque de Eurocup, ayer volvió a dar señales de vida.
De hecho, cuando Panko establecía un peligroso 64-61 en el luminoso, fueron el malagueño y el croata los que dieron el definitivo arreón a los hombres de negro. El andaluz a base de clase, y el dálmata con ese estilo anárquico en el que lanza o pasa siguiendo solo su propio criterio, lograron un parcial de 7-0, para terminar el cuarto 71-61, preludio de un último cuarto sorprendentemente apacible para los hombres de negro.
Después de mucho penar durante varias semanas, los hombres de negro sumaban una victoria que precisaban como respirar. Además, el duelo de ayer demostraba que todos, los protagonistas y los secundarios, son imprescindibles en el camino hacia sus objetivos, que no es otro que el play off.
Pueyo: «Era importante recuperarnos anímicamente después de la Eurocup»
Como era evidente, el semblante de Rafa Pueyo nada tenía que ver con el que mostraba el miércoles. Aparte de subrayar le «fortaleza mental» de los suyos tras un golpe tan duro como el de la Eurocup, destacó la «labor colectiva» como clave.
«Ellos han empezado con mucho acierto aunque hemos mantenido el tipo. En el segundo cuarto hemos realizado un mejor trabajo defensivo, aprovechando los minutos de menor protagonismo de Panko, logrando una buena renta al descanso. Pero Fuenlabrada es un equipo de rachas y podía hacernos daño en la segunda parte. Con Panko a ese nivel, nos ha costado un gran esfuerzo en el tercer cuarto. Aun así, gracias a una buena defensa colectiva, hemos dejado sin anotar a Feldeine y Cabezas, y en el último cuarto hemos hecho un gran trabajo: dominamos el rebote, haciéndoles daño con nuestro juego interior sin darles opciones», explicaba.
Aunque reconoció no ver la celebración del plantel sobre el parqué, Pueyo intuía que estarían «eufóricos». Reconoció que «era un partido importante porque queremos acercarnos a posiciones de play offs. No podemos fallar en casa y era importante recuperarnos anímicamente tras el partido del miércoles».
En el capítulo de los nombres propios, sobresalieron Bertans, Kavaliauskas y Grimau. «Han estado a buen nivel», resumía Rafa Pueyo. «Necesitábamos que Dairis metiera sus tiros y ha sido muy importante en el tiro de tres. Mientras Antanas ha sacado ventajas en el «pick'n roll» en una buena labor colectiva. Sobre Roger, necesitamos que se sienta cómodo e importante, porque aparte de su calidad, lo da todo siempre», explicó. A. G.

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