El Ministerio de Asuntos Exteriores visto por dentro

En el mercado francófono pueden sentirse muy orgullosos de su cine político que no deja de explorar en las interioridades del poder, revelando comportamientos que no forman parte de la escenificación que los mandatarios suelen hacer en las ruedas de prensa y apariciones públicas. El veterano cineasta Bertrand Tavernier ha encontrado un portavoz autorizado en el exdiplomático Antonin Baudry, que, con el seudónimo de Abel Lanzac, escribiera la novela gráfica dibujada por Christophe Blain «Quai d'Orsay». Entre ambos autores firman ahora el guión de la correspondiente adaptación cinematográfica, que ha conservado intactos el sentido de la caricatura y los brillantes diálogos contenidos en el original.
Lo que Tavernier aporta de cosecha propia a la película es un adecuado ritmo vodevilesco, con puertas que se abren y cierran constantemente mediante estruendosos golpes, formando un vendaval que hace volar por los aires los papeles de las mesas en los despachos. El causante de semejantes turbulencias no es otro que el ministro de Exteriores francés, inspirado en la figura real de Dominique de Villepin. Su presencia nunca pasa desapercibida en el Ministerio, porque atraviesa los pasillos a la carrera, dando voces sobre la marcha, sin que sus colaboradores puedan tomar nota de lo que va diciendo, a la vez que provoca la histeria general en su gabinete.
Quien se ha de enfrentar al estresante personaje, interpretado aceleradamente por Thierry Lhermitte, es un becario que entra a su servicio como redactor de discursos oficiales. Este joven protagonista responde al perfil autobiográfico de Baudry-Lanzac, y, viéndose desbordado desde su primer día de trabajo, deberá confiar en el verdadero responsable del gabinete, un paciente y veterano diplomático al que da vida el gran Niels Arestrup, contenido en todo momento hasta que en una escena improvisada se libera de la presión acumulada a carcajada limpia. Es la cara desquiciada del funcionarado, de los burócratas cercanos a los puestos en que se toman decisiones.

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