Miren SÁENZ
50ª edición de la Behobia-Donostia

La próxima Behobia prueba a cambiar su recorrido

Abandona el puerto de Pasaia y los toboganes de Lezo pero recupera el trayecto de las primeras ediciones pasando por Errenteria y Pasai Antxo. El lunes se abre el plazo de inscripción con tope de 30.000 dorsales.

La próxima edición de la Behobia, el 9 de noviembre, festejará su 50 aniversario con otro recorrido de la carrera popular vasca más multitudinaria. La prueba sustituye el paso por el puerto de Pasaia y los toboganes de Lezo por Errenteria y Pasai Antxo y recupera así el trayecto original de las carreras de 1919 y los años 20, así como la de relevos de 1963, cuando aquella Behobia pionera iba por la N-1.

La marea de atletas, que el segundo domingo de noviembre ocupa los aproximadamente 20 kilómetros que separan Behobia del Boulevard donostiarra, seguirá subiendo Gaintxurizketa, pero esta vez lo hará por la izquierda y en lugar de dirigirse por la carretera de Lezo se irá hacia Errenteria por la N-1, cruzando su casco urbano, para enfilar hacia Pasai Antxo desde donde accederá a Herrera previo paso al Alto de Miracruz.

El nuevo trazado resulta algo más largo que el anterior por lo que los organizadores del Club Deportivo Fortuna lo han solucionado adelantando la salida 700 metros, lo que les permitirá sumar 20 kilómetros exactos, y ganar espacio en Behobia.

Iñigo Etxeberria, coordinador de la carrera, quiere dejar claro que se trata «de un proyecto piloto. Lo ponemos en marcha en 2014, pero en 2015 decidiremos cuál de los dos recorridos es mejor para todos», aseguró ayer.

Las razones de la decisión

Más que motivos nostálgicos, a los promotores del Club Deportivo Fortuna les mueven otras razones, principalmente las de seguridad, porque consideran que de esta manera se facilita el acceso a los servicios de emergencia. También causas prácticas y de organización atendiendo a que «cuanto más urbana es la carrera los servicios son mejores. Para espectadores o incluso corredores retirados los transportes públicos están al lado», recuerda Etxeberria, que no olvida mencionar el efecto psicológico para los participantes añadiendo que «el puerto es duro para correr. Está aislado y se hace monótono. En Errenteria vive mucha gente», dice el coordinador a sabiendas de que la incorporación de nuevos municipios puede conseguir aumentar la ya fiel y numerosa animación desde las aceras que escaseaba solo en algunos lugares.

La idea llevaba tiempo rondando a sus organizadores y ya se había comentado con los medios de comunicación tras la última edición. Mantuvieron reuniones con responsables de los nuevos municipios y recabaron la opinión de algunos corredores asiduos a la cita de otoño que les dieron su aprobación.

A principios de año se pusieron manos a la obra para comprobar si efectivamente ponían en práctica el cambio. «Los informes favorables de Diputación, bomberos, sanitarios, distintos medios de transporte... diciendo que no solo era viable sino que a priori era mejor», les animaron a dar el paso. El circuito, como el anterior, no será homologado aunque la organización se compromete a medir por sus propios medios los 20 kilómetros adoptados para la prueba. Y es que la exactitud de la distancia nunca ha sido la virtud de esta carrera, que ha manejado los 19 y pico o los 20 más o menos en gran parte de su historia. Dotada de un perfil sinuoso «no es una carrera para hacer marca. Los récords son orientativos porque la Gaintxurizketa de ahora no es la de Juzdado -en referencia al plusmarquista de la prueba-. El trayecto ha pasado por obras, han hecho medianas y ha cambiado varias veces la ubicación de meta», recuerda Etxeberria. Cambiarán de sitio cinco de los ocho avituallamientos y habrá más novedades, pero según contó Etxeberria «tenemos unas cuantas y bonitas aunque hasta que estén decididas vamos a ir dosificándolas».

Sin impedimentos y aparentemente con ventajas, ayer hacían oficial la primera cuatro días antes de abrir el plazo de inscripción anunciado para el próximo lunes «porque el corredor tiene que conocer los cambios». De los 28.000 dorsales de la anterior edición se ha pasado a los 30.000. El precio de la inscripción se incrementa en dos euros, esta vez serán 40. Toda la información al respecto en la página web del C.D. Fortuna.

Londres, el maratón de las estrellas

Una semana después de la exhibición de Kenenisa Bekele en París, será el turno de Mo Farah en Londres. El inglés, nacido en Somalia, debuta el domingo con parecidos intereses que el etíope y consciente de los peligros que entraña el maratón.

Quizás su desmayo, tras cruzar la meta segundo en el medio maratón de Nueva York, le ha avisado de que hay que andar con ojo, aunque no lo suficiente como para que pretenda batir el récord británico (2.07:13), en manos de Steve Jones desde 1985, que teniendo en cuenta a los que tiene al lado parece poco pero es suficiente para un debutante. No así para el keniata Wilson Kipsang, plusmarquista mundial con 2.03:23, cuando el 29 de setiembre se coronó en Berlín y con ganas de recortar.

Y es que Londres es el maratón de las estrellas porque pelearán por la marca y el triunfo el campeón olímpico -el ugandés Stephen Kiprotich-, el hombre que más rápido ha corrido en ese circuito -el keniata Emmanuel Mutai- y el último vencedor -el etíope Tsegaye Kebede-. Les hará de liebre el genial Gebreselassie, ex plusmarquista que en tres intentos nunca ha podido ganar junto al Támesis. M.S.