Miguel Sánchez Ostiz
Deia, 2014/5/14
HEMEROTEKA

Por tradiciones y por las malas

Ignoro en dónde o en qué se ha inspirado la Barcina para remitirse a las tradiciones, y con ellas a la defensa de las raíces e identidad navarras, como apoyo de la exposición del regimiento América 66, habida cuenta de que ella, en cuestión de tradiciones, raíces e identidades, ha demostrado no conocer bien otras que no sean su cuenta corriente y el sistema de dietas (que solo devolvió cuando fue descubierta).

¿No ha encontrado mejor tradición identitaria navarra que un regimiento militar? Pues en Navarra hay unas cuantas y ella lo sabe: el euskera, por ejemplo, por el que es público y notorio que ella no hace nada o lo menos posible, que es peor. La trampa de Euskalerria Irratia por ejemplo. ¿De nuevo el argumento del buen y el mal navarro? Bueno el que apoye a los militares en su osada exposición; malo quien manifieste su rechazo. Repulsivo.

Dejo al margen lo referido a la presencia militar española en Afganistán, es decir, en una guerra de invasión y objetivos oscuros, porque me parece indecente por su parte considerar a la ciudadanía aquejada de idiocia y obligada a comulgar con ruedas de molino.

Sea lo que fuere, lo que sí va quedando claro es que por parte del partido en el poder no se trata tanto de una cuestión histórica o cultural, sino de convertir una mojiganga militar en un acto político de sustrato plenamente ideológico, autoritario y militarista, por encima de si eso le gusta o no a la ciudadanía. Quien así actúa no puede pretender que estemos con él más que a la fuerza.

Llama la atención la ignorancia o la mala fe que se desprende de las palabras de un cargo público del Partido Popular en Navarra cuando dice que el navarro «debe -dice `debe-- estar orgulloso» de que ese regimiento fuera capaz de ganar una guerra... por él mismo provocada (aunque esto se lo calla). Es una bellaquería y una ofensa consciente a las familias de los más de 3.000 asesinados a causa de un alzamiento militar que tuvo a las instalaciones del hoy América 66 como escenario y centro de conspiración. (...)