Joseba VIVANCO
Los rojillos se juegan la permanencia

Se acabaron las arengas, toca hacerlo una vez más, ¡quédense!

La plantilla osasunista se muestra confiada en la victoria y en que los resultados acompañarán. «Sigo siendo optimista», reitera Gracia.

OSASUNA - BETIS

El singular técnico argentino Carlos Salvador Bilardo decía que detestaba que sus jugadores dijeran aquello tan recurrente de ¡vamos! «¿A dónde van a ir? ¡Quédense a jugar el partido!», replicaba él. La anécdota sirve para esos jugadores rojillos que se la juegan a todo o nada esta tarde. ¡Quédense y no suelten la permanencia en Primera! Pero las buenas intenciones, las arengas, los mensajes, la palabrería que rodea al fútbol y que muchas veces trata de servir de catalizadora de los sentimientos, del fútbol que sale del corazón y no de las botas, ha tocado a su fin. ¡Quédense!, les diría el `narigón' Bilardo. Y ganen. Luego, cuando el reloj marque el minuto 90, es entonces cuando lo que suceda solo tendrá un culpable, la trayectoria del equipo a lo largo de la temporada. Pero hoy Osasuna no puede dejar de hacer sus deberes ante el Betis. «En los últimos partidos no hemos estado a nuestro nivel y llega el momento de estarlo y demostrar por qué somos equipo y club de Primera División», lo dejó claro ayer el técnico osasunista Javi Gracia.

No han sido pocas las dificultades y las situaciones límite que ha vivido Osasuna en estos 14 años seguidos en la máxima categoría, pero en esta ocasión, al igual que el primer año, en 2001, no depende de sí mismo en la última jornada. Los navarros han tirado por la borda muchas ocasiones para sellar la permanencia (son el peor equipo desde que ganaran al Atlético de Madrid en febrero) y necesitan un milagro para conseguir la salvación. ¿Milagro? Sí, al menos en el fútbol existen.

Así, están obligados a ganar al Betis, que llega descendido pero competitivo como lo demostró ante el Valladolid, y esperar que le acompañe algún otro resultado, el más factible sería la victoria del Valladolid en su casa frente al Granada. «La única parte que podemos controlar es nuestro partido y es en la que tenemos puesta nuestra atención», reiteró Gracia.

El entrenador ha concentrado a toda la plantilla, en tanto su once inicial es una incógnita después de los cambios introducidos en el último partido en Cornellá-El Prat. Podría jugar de inicio con Andrés Fernández en la portería; Marc Bertrán, Arribas, Miguel Flaño y Damià en la defensa; Cejudo, Puñal, Lolo y Roberto Torres en el centro del campo; y Acuña y Oriol Riera en la delantera. Pueden ser ellos los hombres a los que les toque tratar de evitar un triste día en la historia del club iruindarra.

«Estoy en el club de mi ciudad, en mi club, y lo que consigamos va a tener consecuencias para toda mi vida. Así lo vivo y deseo que todo termine bien», se sinceró Javi Gracia, quién sabe si quizá ante su último partido en el banquillo navarro. Sin desmerecer experiencias en otros clubes, este, reconoció, es el momento «más importante y lo va a ser durante muchos años» de su carrera. Nervios, sudores fríos recorriendo la espina dorsal de cada seguidor rojillo. Y aun así Javi Gracia no pudo sino enviar un último mensaje de tranquilidad. «Sabemos de la dificultad, pero sigo siendo optimista y creo que lo podremos conseguir y tenemos muchas opciones de lograr el objetivo», se mostró esperanzado y confiado. Lo dicho, que diría el `doctor' Bilardo, ¡quédense!

Se va Puñal, «ejemplo de osasunismo»

El capitán osasunista, Patxi Puñal, colgará las botas hoy, a sus ya 38 años, en el encuentro ante el Betis, tras 17 años como profesional y como `hombre récord' del club, ya que es el jugador con más partidos disputados en la historia de la entidad. El jugador anunció ayer que «cuelga las botas», a través de la página web del club después de 512 encuentros oficiales con Osasuna, 513 si juega hoy en El Sadar el decisivo partido por la permanencia en la máxima categoría. Puñal ya es uno de los históricos del fútbol estatal. Ha desarrollado su carrera casi de forma íntegra en el equipo navarro salvo una cesión al Leganés, y ha disfrutado de la Primera División desde 2001 y de los mejores momentos del club: final de la Copa, cuarto puesto y previa de la Liga de Campeones, y semifinal de la Copa de la UEFA. «Se va un ejemplo de osasunismo, se va una parte de la historia reciente de este club, se va un futbolista de raza, de carácter, se va una persona íntegra», destaca la página web del club, que añade que el gran capitán rojillo merece una despedida en Primera. Sería el enésimo servicio de Puñal a Osasuna. Sería el perfecto adiós. J.V.