Dos entran y uno sale, emulando a Mad Max bajo la cúpula del Mllennium
El rugby europeo también corona este sábado al mejor equipo del continente con la disputa de la final de la Heineken Cup. El Toulon francés, vigente campeón, y el Saracens inglés, que aspira a su primer título, se verán las caras en Cardiff a partir de las 18.00, hora de Euskal Herria.

Cuando se cierre el techo del Millennium Stadium de Cardiff, las alrededor de 75.000 personas que se darán cita mañana en sus gradas dejarán volar su imaginación hasta la polvorienta Bartertown -rebautizada en castellano como Negociudad- para jalear aquello de «dos entran, uno sale».
Durante al menos 80 minutos las plantillas de Toulon y Saracens se fajarán sobre el verde para emular al protagonista de Mad Max, aquel joven Mel Gibson que salió victorioso de la cúpula del trueno. Tina Turner, la gobernadora de ébano que imponía su ley en aquel estercolero sito en medio de la nada cantaba `We don't need another hero' (No necesitamos otro héroe), pero a buen seguro que los integrantes de ambos equipos lo darán todo para alcanzar ese calificativo.
Los dos conjuntos llegan en un momento dulce, recién clasificados para la final de sus respectivas ligas tras haber sido también los mejores en la fase regular. Saracens acaba de tumbar en semifinales de la Premiership a sus vecinos de Harlequins, mientras que en el Top 14 Toulon doblegó a Racing Metro París. Quien gane mañana podrá seguir aspirando a la perfección del doblete.
Toulon defiende la corona obtenida por vez primera hace doce meses. Entonces fue una final agónica resuelta por la mínima ante Clermont. Fue el primer fruto de la ingente inversión del magnate de los cómics Mourad Boudjellal. Antes, en semifinales, se había deshecho precisamente de los sarracenos a domicilio.
Aquel 12-24 es el único precedente de enfrentamientos entre ambos conjuntos. Fue un duelo de aperturas en el que el maestro Jonny Wilkinson -con siete golpes de castigo y la guinda de un drop marca de la casa- dio una lección a su sucesor en el combinado inglés, el joven Owen Farrell.
Lo explicó Fermín de la Calle, un tipo que entiende de esto y además sabe contarlo, en la revista digital jotdown.es con un título elocuente: «El nuevo Wilkinson es el viejo Jonny». Un misil contra un vicio extendido en la prensa deportiva, donde cada semana nace el nuevo Leo Messi, el nuevo Michael Jordan, el nuevo Ayrton Senna. Y no.
El viejo Jonny acaba de confirmar esta semana lo que era un secreto a voces, que estas dos finales serán la última ocasión para degustar su talento antes de colgar las botas. No es el único histórico que dice adiós, ya que en el otro bando se retira Steve Borthwick, segunda línea con más de 400 partidos a sus espaldas, 57 de ellos con la selección inglesa.
Ocho de ocho ante equipos ingleses
Ahondando en la estadística, resulta que Toulon no ha sufrido aún ninguna derrota contra un equipo inglés en la Heineken Cup, ocho victorias en otros tantos encuentros. Exeter Chiefs, Sale Sharks y London Irish en dos ocasiones, así como Leicester Tigers y los propios Saracens en una dan fe de ello. Así que los de Wattford cuentan con su segunda oportunidad para romper esa racha y, de paso, llevar a sus vitrinas su primer título continental.
El conjunto de la costa mediterránea llega al duelo decisivo tras poner patas arriba las viejas jerarquías y deshacerse, respaldado por el factor cancha, de los dos monstruos irlandeses, Leinster y Munster. Ante estos últimos el partido se jugó en el Velodrome de Marsella.
Saracens, por su parte, sufrió lo indecible en cuartos para doblegar a Ulster en Belfast, a pesar de que los locales jugaron con uno menos casi todo el partido. En semifinales, en la catedral de Twickenham, borraron del mapa a Clermont con una defensa antológica y un ataque incisivo como una daga.
Los Vunipola, Brits, Burger y compañía tendrán que afinar su repertorio de placajes para frenar a gente como Fernández Lobbe, Stefon Armitage o el búfalo Bastareaud, un segundo centro con un cuello más ancho que las columnas del Partenón (1,83 y 119 kilos). El otro Armitage, Delon, vigila desde la retaguardia, mientras que Wilko ejerce de francotirador y el sudafricano Habana pone la velocidad.
El bando inglés cuenta con las patadas de Farrell y del argentino Marcelo Bosch -especialista en largas distancias- y las carreras del histriónico pero efectivo Chris Ashton, quien suma ya el récord de ensayos en una Heineken Cup, once.
Así que cerremos el círculo y pongamos banda sonora a ese pitido final, cuando el ganador escuche en su mente a la Turner susurrando otro de sus grandes éxitos: «You are simply the best». Ya saben, dos entran y solo uno sale victorioso de la cúpula del Millennium. Simplemente el mejor.
Challenge Cup y duelo entre séptimos
La fiesta oval en Cardiff arranca esta noche con la disputa de la final de la Challenge Cup, lo que vendría a ser la Europa League en el fútbol. En el mítico Arms Park se verán las caras a partir de las 21.00 dos conjuntos ingleses, Northampton Saints y Bath.
Los Saints, que serán los rivales de Saracens en la final de la Premiership, parten como favoritos pero llegan a este choque tras afrontar una durísima semifinal liguera ante Leicester Tigers. Bath ha gozado de una semana más para preparar el duelo, tras quedar apeado a última hora de las eliminatorias por el campeonato inglés.
El programa del fin de semana tiene otra cita mañana en París (14.45), donde debido al último cambio normativo los séptimos clasificados de la Premiership (London Wasps) y del Top14 (Stade Français) se juegan el último puesto pendiente para la próxima Heineken Cup, con veinte equipos. En la ida, el pasado fin de semana, las avispas inglesas se impusieron por la mínima (30-29).
Moreno y Lisci, dos trayectorias de menos a más en Osasuna

«Elektronika zuzenean eskaintzeko aukera izango dugu orain»

«Gizarte aldaketa handi bat» eskatu du euskararen komunitateak

ASKE TOMA EL TESTIGO DEL HATORTXU EN ATARRABIA
