Joseba ITURRIA
Giro de Italia

Nairo Quintana confirma su hegemonía y Aru su futuro

El colombiano ganó la crono por delante del sardo, que ya es tercero y amenaza la segunda plaza de Urán

Nairo Quintana confirmó su supremacía en el Giro al imponerse en la cronoescalada de 26,8 kilómetros que llevaba a los corredores desde Bassano del Grappa al Monte Grappa. El otro gran triunfador fue Fabio Aru, que se confirmó como un corredor de grandes vueltas para el futuro al demostrar que es el segundo que mejor acaba el Giro al finalizar a solo 17 segundos del colombiano y aventajar en 1.09 al tercero, Rigoberto Urán.

La dura cronoescalada dejó claro quiénes son los hombres más fuertes de la carrera. Los cinco primeros de la general ocuparon los cinco primeros puestos de la etapa y es posible que en el Zoncolan se establezca en la general el mismo orden de la etapa de ayer, para lo que solo es necesario que Aru recupere en sus rampas los 41 segundos en los que le aventaja Urán.

Se ha hablado mucho de lo sucedido en la bajada del Stelvio, pero al final se ha demostrado que no va a influir en la general porque la diferencia entre el Nairo Quintana de la tercera semana y todos los demás es grande y Aru y Urán estuvieron juntos en el día de la polémica.

Con el de Movistar como virtual ganador de la carrera si no pasa nada extraño hoy, el Zoncolan deberá decidir la lucha por la segunda plaza porque las demás de honor parecen claramente definidas. Sería la guinda para la confirmación de Aru.

El sardo llegaba a la carrera como una esperanza de futuro para la afición italiana y la dejará en el podio como un corredor totalmente confirmado porque no es normal que en la primera grande que disputa vaya a más a sus 23 años mientras los demás, menos Quintana, bajan su nivel.

Batalla hasta el final

Porque era tan esperada la victoria del colombiano que Aru fue el vencedor moral de la crono. Le plantó batalla por la etapa hasta los últimos kilómetros. A 7,5 de meta se había acercado a solo ocho segundos y el GPS utilizado por la televisión italiana, poco fiable, aseguraba que la diferencia se redujo hasta los tres en el tramo más duro final.

Nairo Quintana, tras conocer esas referencias, apretó porque quería dedicar la victoria a su familia, que se ha acercado desde Colombia para acompañarle. Así la diferencia aumentó hasta los 17 segundos en meta. Curiosamente, la ventaja entre los dos escaladores se generó en los primeros 7,6 kilómetros de llano, en los que el líder del Movistar aventajó en 16 al de Astana.

La mayoría de los favoritos llevaron bicicleta de contrarreloj para ese primer tramo y en el caso de Quintana hasta cambió de casco. En esa primera referencia llana Urán fue el mejor de los favoritos con siete segundos sobre Evans, nueve sobre Pozzovivo y dieciséis a Quintana. Aru quedaba a 24 y solo un especialista como Gretsch (Giant) superó al colombiano del Omega en ese terreno.

A partir de ahí casi todos los favoritos cogieron la bicicleta convencional para realizar una dura subida que dejó claro el estado de forma de cada cual. Así en la segunda referencia Quintana era el primero con 8 segundos a Aru, 36 a Urán, 51 a Rolland y 1.13 a Pozzovivo. Pero las mayores diferencias se abrieron en los últimos 7,5 kilómetros, los más duros, en los que el promedios era del 8,9%.

En ese tramo Quintana demostró su deseo de ganar la etapa y apretó hasta conseguirlo y Aru fue capaz de doblar a Majka, que había salido tres minutos antes. A pesar de perder 1.24 con el sardo y 1.33 con Quintana en esos últimos kilómetros, el polaco fue séptimo de la etapa. También fue doblado Hesjedal por Pozzovivo, lo que permitió al italiano ascender hasta la quinta plaza de la general.

No fue Aru el único joven que destacó en la etapa de ayer. También sorprendió la actuación de Sebastián Henao, el primo de Sergio, que con solo 20 años va a más en su primera grande y marcó el mejor crono hasta la llegada de Pellizotti.

Entre los vascos el mejor fue Landa a 7.14. Los del Movistar se limitaron a entrar dentro del control para controlar hoy la última etapa dura antes del paseo final de mañana en Trieste.

El Zoncolan pone la guinda al menú de los Dolomitas

La pared del Zoncolan será la última prueba a la resistencia de los corredores del Giro, porque la vigésima etapa terminará en la cima de uno de los puertos más duros, con sus 10,1 kilómetros al 11,9% de media y una máxima del 22%.

La vigésima etapa entre Maniago y el Monte Zoncolan tiene 167 kilómetros y presenta en los últimos 64 tres puertos. En el 103,7 se corona el Passo del Pura, de Primera, y en el 126,7 el Sella Razzo, de Segunda. Ninguno de los dos tiene gran dureza y los favoritos solo se moverán en la pared final, donde han ganado escaladores del nivel de Simoni (2003 y 2007), Basso (2010)... e Igor Antón (2011). Joseba ITURRIA