M.I. DONOSTIA

«Pancho, el perro millonario» aprende que la amistad tiene más valor que el dinero

Una pena que Tom Fernández, que apuntó ciertas maneras con sus comedias «La torre de Suso» y «Para qué sirve un oso», haya terminado haciendo una película de encargo para Antena 3. Y así se enfrenta a la misión imposible de convertir un anuncio en un largometraje, a sabiendas de que no hay argumento posible.

Los propios anuncios ya describían la situación de Pancho a través de su afligido dueño, ya que el Jack Russell Terrier desapareció cuando le tocó la lotería primitiva. Estaba claro que en lugar de llevar una vida de perro se lo estaba pasando de lujo, por lo que al guion cinematográfico poco le queda que contar.

Al tratarse de un producto tolerado, lo que sigue es el consabido mensaje moralista sobre el valor de la amistad frente al del dinero, que es la lección que aprende el privilegiado can.

De esto se da cuenta a resultas del acoso que sufre por parte de otro millonario, en este caso humano, que pretende convertir al Terrier en una estrella de la industria del juguete. Como se resiste utiliza a sus dos secuaces para presionarle. La pareja de matones está interpretada por Secun de la Rosa y Alex O'Dogherty y se inspira descaradamente en la que compusieron en su día Joe Pesci y Danie Stern para «Solo en casa». La presentadora Patricia Conde debuta como actriz.