JOSEBA OTANO VILLANUEVA
Administrazioan Euskaraz eta EHE-ren izenean
GUTUNAK

El gobierno de Navarra ofende a todos y todas las navarras

Es algo que ocurre a diario, en toda Navarra: hay que llevar al crío a la pediatra, acercarse a una ventanilla de la administración, preguntarle algo al bibliotecario, poner una denuncia en la Policía Foral... Y nos dicen que no nos pueden dar el servicio en euskera. Además, no se toman medidas para que los y las vascohablantes podamos hablar en euskera con la administración; mucho menos para fomentar el euskera.

En las oposiciones de nivel A y B al inglés se le concede una puntuación de hasta un 10% desde el año 2009, y se ha convertido en algo decisivo, aunque en la gran mayoría de puestos de trabajo no se vaya a utilizar en absoluto. En cambio, el euskera no se valora. Ante estos hechos, el propio Defensor del Pueblo de Navarra ha instado al Gobierno a que no valore más el inglés o cualquier otra lengua extranjera que el euskera para acceder a la administración, teniendo en cuenta que el euskera es lengua propia de Navarra. La respuesta del Gobierno no se ha hecho esperar: afirma que la Ley vigente no prohíbe valorar más una lengua extranjera que el euskera, y que no tiene intención de atender a la recomendación del Defensor del Pueblo.

Esa respuesta constituye una ofensa hacia el euskera y todas y todos los navarros (sean vascohablantes o no), ya que el euskera es nuestra lengua. ¿Cómo puede decir abiertamente que tiene intención de promocionar lenguas extranjeras y marginar el euskera? Los grupos Euskal Herrian Euskaraz y Administrazioan Euskaraz Taldea denunciamos la postura del Gobierno, y solicitamos que se tomen medidas para que se pueda aprender euskera y en euskera, y también para poder ofrecer un servicio en euskera, por ejemplo teniendo en cuenta el euskera en las pruebas para acceder a la administración. De otra manera, será imposible garantizar el derecho de la ciudadanía a tener una relación en euskera con la administración, o simplemente a poder vivir en euskera. De esa manera, los y las vascohablantes se convierten en ciudadanos de segunda o tercera categoría en la propia Euskal Herria. Asimismo, solicitamos otra serie de medidas, como que se garantice el derecho a tener médicos euskaldunes, que los telefonistas vasco- hablantes saluden en euskera (para saber que se puede hablar en euskera con ellos), etc.