Nadie se atreve a entrarle al famoso narcotraficante

El cine no termina de encontrar la forma de retratar en la pantalla a una figura tan controvertida como la de Pablo Escolar. Los anunciados proyectos de Oliver Stone («Escobar») y de Joe Carnahan («Killing Pablo») siguen sin ver la luz, y de momento «Escobar: Paraíso perdido» no parece que vaya a satisfacer las ganas acumuladas de ver un verdadero biopic sobre el narcotraficante colombiano. La aproximación del debutante Andrea Di Stefano resulta bastante tangencial, y se sustenta exclusivamente en haber dado con el actor ideal para encarnar al que fuera jefe del cartel de Medellín. Pero con la sola presencia de Benicio del Toro no basta, por muy carismática que sea, debido a que el portorriqueño se queda bastante solo y sin una conexión real con el protagonista adolescente de la película.
La ficción que ha coescrito y dirigido el hasta ahora actor Andrea Di Stefano está muy traída por los pelos, y más bien diríase un pretexto para introducir en esta coproducción internacional rodada en inglés una joven estrella de Hollywood, de cara a una distribución mayoritaria. Pero Josh Hutcherson en ningún momento se presta al duelo interpretativo con Benicio del Toro, por lo que adopta una postura temerosa, acorde con el personaje del turista que, por amor, se ve inmerso en una realidad violenta que le supera. Dicha perspectiva distante hace que Escobar sea contemplado como alguien intratable, situado por encima del bien y del mal. La influencia que ha tenido el clásico de Francis Ford Coppola «El Padrino» en el novel realizador italiano es manifiesta y no ha escapado a nadie. Es algo que perjudica a la película, puesto que Hutcherson no es Al Pacino ni por asomo. El chico permanece demasiado atenazado siempre, sin desarrollar dramáticamente su interpretación, por lo que cuando ha de pasar a la acción no está creíble. Y, llegado el trance, tampoco se enfrenta directamente a Escobar, sino al sicario al que presta su imagen de villano latino Carlos Bardem. Todavía sigo sin saber cómo el tal Nick sale vivo del tiroteo en el bar de carretera, tras desobedecer las órdenes del patrón.

«Gizarte aldaketa handi bat» eskatu du euskararen komunitateak

ASKE TOMA EL TESTIGO DEL HATORTXU EN ATARRABIA

Un ertzaina fue jefe de Seguridad de Osakidetza con documentación falsa

Aerosorgailu bat zure esne kaxan
