Egipto da un toque a Suecia
Argentina sigue viva en el grupo más fuerte, y ha acabado la primera parte de sus cuatro partidos ganando.

Argentina se lo jugará todo a una carta mañana ante Rusia, y le valdrá el empate. Será una pelea entre el equipo más «caliente» del campeonato y el más «frío». Los argentinos han luchado a tope hasta donde les han llegado las fuerzas en todos los partidos, practicando una defensa abierta muy exigente en el plano físico, y han llegado ganando al descanso en todos los encuentros (11-16 ante Dinamarca, 12-11 con Polonia, 13-11 frente a Arabia Saudí, y 13-14 ayer contra Alemania), aunque conforme avanzan los encuentros acusa su falta de recambios.
Y eso le pasó ayer ante Alemania, que salió algo desinflada tras el partidazo ante Dinamarca y se encontró con un rival muy mentalizado a pelear por cada balón. Pero el aspecto físico fue imponiéndose. Alemania es, con Polonia, el equipo más grande del torneo, con 195 centímetros de media y cinco jugadores por encima de los dos metros. Y Argentina de los más pequeños. En el minuto 48 el 22-21 mantenía viva la emoción, pero tres remates argentinos desde los extremos se encontraban con Lichtlein -39% en la portería, por el 18% argentino, otra de las claves, con un Schulz muy flojo con 1/11, en la discreta línea del exportero de Anaitasuna-, y el partido se les escapó.
En el mismo Grupo D en el Rusia-Dinamarca parecía que había partido hasta el minuto 15, pero Rusia se derrumbó estrepitosamente encajando un parcial de 1-11 que mandó el partido al carajo (del 7-5 al 8-16 al descanso). Luego peleó y mejoró, pero ya era en balde. Polonia abusaba de Arabia Saudí, el equipo más pequeño del torneo con 180 centímetros de media, y cuyo jugador más alto ayer medía 185, ante un rival «gigantesco». lo que se plasmó en los 10 goles de 11 remates del pivote de 23 años y 208 centímetros Syprzak, habitualmente suplente y que ayer se manejó a placer.
En el grupo C sobresalía el Islandia-Rep. Checa, con la cuarta plaza para octavos en juego. El portero checo Stochl paraba 12 balones en el primer tiempo, mientras Jicha, recuperado de su virus estomacal, marcaba 8 goles (11 en total), encarrilando un cómodo triunfo ya para el descanso (11-21). Suecia sesteaba ante Egipto en los primeros 30 minutos (10-10), pero se encontró con un arreón africano en la reanudación, otra vez con una actuación sobresaliente de su portero Handawy (13 paradas, 36% de acierto) y con el lateral zurdo Elahmar muy acertado en ataque (9 goles de 12), y para cuando quiso darse cuenta perdía por cinco en el minuto 47 (18-23). Solo entonces apretó a fondo Suecia, con Ekberg (10 goles) y Östlund (6) al frente, dando la vuelta al partido con un parcial de 7-1 (25-24). Pero había dado mucha vida a Egipto, que tras haber acariciado la victoria se resistía a perder, y Elahmar hacía el 25-25 definitivo, que valía su peso en oro para Egipto.

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