Dominique Strauss-Kahn, otra vez en el banquillo, acusado de proxenetismo
Casi cuatro años después de que su carrera se viera arruinada por un escándalo sexual en Estados Unidos, el exdirector del FMI Dominique Strauss-Kahn es juzgado desde ayer, junto a otras trece personas, por un tribunal francés por proxenetismo agravado.

Dominique Strauss-Kahn llegó ayer al tribunal de Lille vestido de traje oscuro, serio pero tranquilo, al lado de su abogado, Henri Leclerc. Acusado de proxenetismo en orgías organizadas en París y Washington, el exdirector del FMI puede ser condenado hasta a 10 años de prisión. DSK, como se le conoce en el Estado francés, se sentó en el banquillo de los acusados junto a otras trece personas, empresarios, un abogado, un policía y un proxeneta apodado «Dodo la Salmuera».
En el proceso del caso denominado «Carlton», en el que se revelarán sórdidos detalles de las orgías del político francés, DSK declarará la próxima semana y su defensa se basa en explicar que era adepto a las orgías, pero no a las prostitutas, e ignoraba que las mujeres que participaban en las fiestas lo fueran.
Sus abogados denuncian un ensañamiento de los jueces, que «no se basa en un análisis jurídico de los hechos» sino en una «motivación ideológica, política, moral».
Después del escándalo del hotel Sofitel de Nueva York y casi tres años después de su inculpación por los jueces de Lille, el exdirector del FMI deberá afrontar nuevamente la exposición en público de sus costumbres sexuales, que le costaron su carrera política.
La Fiscalía había pedido el sobreseimiento, pero los jueces de Lille estimaron que no podía ignorar la condición de prostitutas de las mujeres que le eran presentadas en las orgías, Los jueces le reprochan asimismo haber sido el «rey de la fiesta» de esas veladas, que las chicas denunciantes describen como «brutales».
El caso empezó en 2011, cuando la policía judicial de Lille investigaba las frecuentaciones del hotel Carlton y del hotel Tours, a los que René Kojfer, encargado de relaciones públicas, llevaba prostitutas para algunos clientes. La vigilancia policial hizo aparecer nombres, entre ellos el de Strauss-Kahn, y de una red de notables -abogados, empresarios y policías- sospechosos de aprovecharse de las mujeres. Según la acusación, todos ellos se reunían en orgías en el norte de el Estado francés y en Washington.
DSK era favorito de los sondeos para la elección presidencial francesa de 2012, como muy probable candidato del Partido Socialista. Pero en mayo de 2011, su carrera política se fue al traste con su detención en Nueva York, acusado de violación por una camarera del hotel Sofitel.

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