Juanjo BASTERRA

Juan María Aburto se va sin solucionar problemas y abriendo nuevas grietas

EH Bildu, ELA y LAB ofrecen un suspenso a Juan María Aburto al frente de Empleo y Asuntos Sociales del Gobierno Urkullu. Se va. Creen que no ha hecho nada por crear empleo y garantizar prestaciones de calidad, pero sí en apoyar a la patronal vasca Confebask.

Sin pena, ni gloria. Se va. Juan María Aburto abandona el cargo de consejero de Empleo, Asuntos Sociales y Vivienda sin haber logrado apagar ninguno de los «fuegos» de la crisis y provocando otros «incendios» al aliarse con la patronal vasca justo en el momento que esta reclamó la ilegalización de la mayoría sindical, que representa ELA y LAB, y apoyarse solo en la minoría sindical de CCOO y UGT para conformar una mesa de diálogo social sin recorrido al faltar las piezas fundamentales, no solo en relación a los actores, que es evidente, sino a referencias claras de país, que también. Se marcha, porque será el candidato del PNV a la Alcaldía del Ayuntamiento de Bilbo.

La parlamentaria de EH Bildu Belén Arrondo recuerda que los dos años de mandato de Juan María Aburto son «dos años perdidos, a pesar de la propaganda». El paro está en «niveles inaceptables, baja calidad del empleo y muy precario, pero no se han aplicado políticas públicas de apoyo a generar empleo de calidad». Añade que deja un país con «casi la mitad de los jóvenes en desempleo, más de la mitad de los parados sin prestación económica y un aumento de la dualidad de la sociedad vasca». Juan María Aburto «no ha sabido reconducir esta situación». Primero, «para impedir que se aplicase la reforma laboral», como dijo la parlamentaria Arrondo, «porque no ha realizado ninguna propuesta valiente, ni ha buscado alianzas con la mayoría política, sindical ni social de este país para frenar las consecuencias de la reforma laboral y generar un marco vasco de relaciones laborales que fijara otras políticas generadoras de empleo».

Echa de menos un plan estratégico de empleo «liderado por el sector público» y, sin embargo, «lo que ha hecho es continuar con la destrucción de empleo en el sector público». Belén Arrondo le suspende por poner en marcha una mesa de diálogo social «sin legitimidad alguna, con una minoría sindical y con Confebask, que justo en ese mismo momento que se monta la mesa está pidiendo la ilegalización de la mayoría sindical de ELA y LAB». Le parece grave esa situación, que generó Aburto «cuando se sabe además, que de esa mesa no van a salir políticas reales que frenen lo que está pasando con el empleo y las relaciones laborales de este país». Otro capítulo para el análisis es Lanbide, «lo que debería ser el buque insignia de la política de empleo». La parlamentaria de EH Bildu insiste en que «aun aceptando que ha habido una mejoría pequeña en cuanto a la tramitación de los tiempos de las peticiones de prestaciones, todo lo demás relacionado con Lanbide nos parece un despropósito». Lamenta que solo intermedie un 2% de las ofertas de empleo en plena crisis económica y lamenta la polémica en que incurrió al exigir devoluciones de cantidades a los más necesitados por «una mala gestión de ese servicio». También se refiere al problema con la relación de puestos de trabajo «sin acuerdo sindical y con pocas plazas, que hasta dudamos que sea legal».

En el capítulo de la lucha contra la pobreza y la exclusión social, la parlamentaria de EH Bildu mantiene que, después de las polémicas interesadas que se han producido con el alcalde de Gasteiz, la realidad es que hay un 20% de la población en riesgo de pobreza y lo más preocupante es que en cinco años ha aumentado un 77% y de ellos un 65% son mujeres. «Pero ha mantenido los recortes del 7% del PSE, aunque en su momento el PNV se abstuvo, pero ahora ese recorte ya supera el 10% en la Renta de Garantía de Ingresos, además de aumentar a tres años la necesidad de estar empadronado para percibir esas ayudas».

«Sin resultado»

En la despedida de Aburto, LAB aseguró a GARA que tuvo «bonitas palabras, pero sin ningún resultado para la clase trabajadora, ha cedido ante la patronal». Critica que «se ha limitado a defender la ya reducida RGI, y tampoco ha tomado medidas para afrontar el problema del desempleo y la precariedad laboral». Sostiene que se debe abordar un debate sobre un modelo de relaciones laborales y protección social para ofrecer un cambio de rumbo. La central que lidera Ainhoa Etxaide reconoce que «evidentemente, Confebask no quiere emprender este debate, se siente cómodo en el actual modelo; la reforma ha destruido la negociación colectiva y les ha ofrecido la posibilidad de aumentar sus beneficios rápidamente, y además pueden imponer sus decisiones de manera unilateral». Pero insiste en que se implicó en un acuerdo interprofesional, que Confebask truncó «dejando a Urkullu en evidencia».

A raíz de ese fracaso, Aburto expresó su intención de poner en marcha la mesa de dialogo social, pero «no ha mostrado ninguna voluntad política de abordar este debate. El Gobierno Vasco ha cedido ante esta patronal y, lo que es más grave, le ha dado apoyo político. El mejor indicador de ese apoyo ha sido la creación de la mesa de dialogo social con la minoría sindical, justo cuando se hacían públicas las intenciones de Confebask de ilegalizar a LAB y ELA».

Por su parte, ELA lamentó que el Gobierno de Lakua intentase que «colaborásemos en una mesa de diálogo social carente de cualquier contenido. ELA explicó que «no lo íbamos a hacer. Aburto ha sido el responsable del Gobierno en las relaciones con ELA. Siempre hemos defendido que el problema no era de personas, sino de políticas». Recuerda que calificaron de «predemocrático y verticalista» el documento que elaboró el Departamento de Aburto sobre las relaciones laborales. «Un ataque sin precedentes a la libertad sindical en el que defiende que al Gobierno le corresponde definir el modelo de sociedad y que los sindicatos tenemos una cuota de responsabilidad indeclinable para apoyarlo».

La central sindical lamenta «el apoyo sin matices a Confebask, organización que defiende que ELA y LAB desaparezcamos como sindicatos. Confebask y Gobierno coinciden en muchas cosas; también a lo hora de señalar a quienes representamos un obstáculo».