Caída y levantamiento

Después de cada terremoto, viene la confusión, el aturdimiento, el tiempo para levantarse y, quién sabe, la reconstrucción.
Ayer la Berlinale registró un Señor seísmo chileno, y claro, la Competición se resintió. Pasado el temblor, constatamos que no hay mayor papeleta en este mundo que tocar después de una rock star. Y así llegó el turno de Andreas Dresen y Malgorzata Szumowska. Por partes.
«As We Were Dreaming» es el retrato de una adolescencia perdida en un país igualmente perdido. Obviando el punto de inflexión traumático de la caída del Muro, el director alemán bascula entre la tierna infancia y las siempre temidas puertas de la edad adulta.
Las hormonas están en pie de guerra y las ganas de experimentar van mucho más allá de la mera curiosidad. Hay rabia, odio, violencia y mucho ruido. Ahí se queda la película. En un estilo potente, en unos títulos coloristas... en una obsesión por el impacto epidérmico que, por desgracia, hiere de muerte lo que realmente importa aquí: Contar bien una historia.
En estas que aparece Szumowska, y con «Body» se pone a jugar con los géneros cinematográficos. La cineasta polaca se recrea en un realismo extraño y lo estira tanto que, aparte de poner a prueba la paciencia del espectador, se encuentra con un cuento en el que el factor paranormal pide protagonismo. Cuesta creer, pero al final (y solo al final), la jugada le sale redonda.
Lástima que para llegar a esa -brillante- culminación, hayamos tenido que pasar por un desarrollo demasiado falto de fuerza.
Suerte que, justo después, aparece Alexey German Jr. La Competición se levanta, por fin, con «Under Electric Clouds». Lo hace en estructura circular; terminando en esa destrucción con la que comenzamos. Con tono pre/post-apocalíptico, se suspende el tiempo y se hacen virguerías con un espacio ahora ocupado por un mosaico presidido, como con Zvyaginstev, por un monolito en forma de esqueleto de leviatán.
Mientras, Paul Cézanne aplaude, créanme. La poesía del filme supera el plano visual para convertirse en acongojante estudio sobre las texturas. ¿De qué? De esa anomalía, ese absurdo, ese orgullo, ese síntoma llamado Rusia. Genial.
Fallo contra un fraccionamiento de contratos del Ayuntamiento de Getxo

«Prohibir las redes sociales a los adolescentes les infantiliza»

Trump pretende sumirnos en las tinieblas: sentir en la isla

«Erori ginen, altxatu gara, borrokan segitzen dugu»
