Iratxe Fresneda
Periodista y profesora de Comunicación Audiovisual

¿Dónde estarás?

Recuerdas dónde estuviste el pasado 8 de marzo. Sabes dónde estarás hoy, 8 de marzo. Ha llovido, ha nevado, te has divertido, has sufrido, has trabajado, has caminado, escalado, surfeado, amado, gozado, llorado, leído y cuantos verbos más puedas conjugar desde tu primer 8 de marzo en brazos de tu madre, a buen seguro cansada y, puede que, feliz a ratos. Los ochos de marzo de la historia y las historias de los 8 de marzo. Las mujeres que habitan en ellos y las mujeres que habitamos el día a día plagados de «ochos de marzo». Ha parado de llover y ha salido el sol, saldrás a la calle, también mañana, aunque llueva. Seguirás caminado con lo que históricamente significa ser mujer, con la mochila llena de cosas buenas y cosas menos buenas, con orgullo, con tu identidad construida desde donde te nazca y te plazca. Actuarás con cariño, a veces, y con actitud firme demandarás lo imposible, otras. Sentadas en un banco al sol, bebiendo en un bar, tejiendo, amando, riendo, peleando, estaremos mañana. Mañana será otro día, de trabajo, de placeres, de ilusiones y hecho para las ilusas: ¡Vivan! Recuerdo algunos ochos de marzo y a las que me acompañaron esos días. Recuerdo estar embarazada dos ochos de marzo, recuerdo estar dormida también. Recuerdo haber bailado y amanecer con el pelo cortado. Recuerdo a una chica a mi lado, siempre, cada 8 de marzo. Y además de todo lo que recuerdo, quiero olvidar porque no arde el mundo cuando una de las nuestras, de las tuyas y de las mías, muere de forma violenta como en aquel 8 de marzo. Quiero olvidar la estulticia y a aquéllos que nos abandonan en esta causa común. Me pregunto dónde estarás el próximo 8 de marzo, y el 9, y el 10...