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Estallan las rivalidades por el liderazgo en el principal partido de Túnez

Solo unos meses después de su victoria electoral, la primera fuerza política de Túnez, Nidaa Tounes vive una guerra interna con el riesgo de romper el partido. La formación creada en 2012 por el actual presidente de la República Beji Caid Essebsi, debía elegir su dirección política el domingo, pero las discrepancias han retrasado la elección. Sus líderes han intercambiado acusaciones con la vista puesta en dirigir el partido tras la salida de Essebsi, elegido jefe del Estado en diciembre, con 88 años. 60 de los 86 diputados del partido y dirigentes históricos han decidido boicotear el comité fundador y reclaman su disolución, mientras el comité ve un intento de asaltar el poder del partido. La pugna refleja además el nepotismo de la época del dictador Ben Ali, derrocado en 2011. Al conflicto se añaden las discrepancias por la colaboración con los islamistas de Ennahda, rivales, pero socios en el gobierno.