Martxelo DÍAZ
Interview
MOUSSA AG AZARID
PORTAVOZ EN EUROPA DEL MNLA DE AZAWAD

«Al pueblo de Azawad solo le sirve ya la independencia»

El MNLA, a las puertas de una nueva negociación, insiste en reclamar la independencia de Azawad como única solución posible tras constatar la nula voluntad por parte del Gobierno de Mali, apoyado por París, de cumplir ninguno de los acuerdos suscritos en los últimos años.

Moussa Ag Azarid es portavoz para Europa del Movimiento Nacional de Liberación de Azawad (MNLA), un territorio que declaró su independencia de Mali en 2012. Posteriormente, el Estado francés mandó tropas a la zona con la excusa de la presencia de islamistas en el territorio. Mientras, el MNLA denuncia que estos soldados franceses y de otros países africanos se han convertido en un obstáculo para la independencia de su pueblo y solo buscan continuar controlando el acceso a los recursos. Ag Azarid, periodista y escritor de profesión, ha participado en el festival Euskal Herria Zuzenean y ha mantenido encuentros con formaciones como Sortu.

En 2012, Azawad saltó a primera línea de los medios de comunicación internacionales. Actualmente, ha desaparecido de la agenda mediática.

Desde la independencia de Mali en 1960, Azawad ha mostrado su voluntad de no formar parte de este Estado. Ya en 1958 hubo una petición a Francia para señalar que no queríamos formar parte del Mali independiente. Desde entonces, hemos combatido política y militarmente sobre el terreno. Ha habido acuerdos y altos el fuego con Mali, pero que, desgraciadamente, no han sido respetados por Bamako. En 1963, hubo una primera rebelión. En 1990, otra. En 2006, otra más y en 2012, la última, que fue una revolución que llevó a cabo el Movimiento Nacional de Liberación.

En el origen del conflicto está el proceso de descolonización francés. Basta echar un vistazo al mapa de Mali para ver que el norte, donde se sitúan los tuareg, y el sur son dos entidades física y geográficamente diferenciadas.

En Azawad no hay solo tuareg. También hay songhay y arabófonos, entre otros. Azawad no es un estado solo para los tuareg, sino para todos estos pueblos, respetando su lengua y su cultura. Antes de la independencia de Mali, efectivamente, estuvimos colonizados por Francia. Aunque realmente, los franceses no se fueron nunca. En 2012, cuando nos impusimos al Ejército de Mali y expulsamos su administración de nuestro territorio, proclamamos un cese de hostilidades con Mali. Además, proclamamos nuestra independencia y reclamamos reconocimiento a la comunidad internacional, además de ayuda para combatir a los yihadistas en nuestro territorio. No tuvimos ninguna ayuda. Al contrario, los ejércitos de África occidental comenzaron a ayudar al Ejército de Mali. Asimismo, llegó a nuestro territorio el Ejército francés, portando en su equipaje a los soldados de Mali. Desde 2012 nos han repetido muchas veces que han venido a nuestra casa a combatir el terrorismo. Pero nosotros no somos terroristas y no hemos tenido relaciones con los yihadistas.

Lo que ha sucedido es que nuestra independencia ha sido confiscada por Francia y la comunidad internacional. Han cambiado los cascos de los soldados africanos por cascos azules de la ONU, pero son los mismos soldados, que han sustituido a los de Mali. Se impide a los periodistas que vengan a nuestra casa para contar qué está pasando. Desgraciadamente, los yihadistas mataron a dos periodistas ante los ojos de los cascos azules. Esto ha servido de excusa para impedir que vayan más a Azawad y cuenten qué está pasando. Es un silencio casi absoluto.

Los pocos medios que hablan de Azawad se refieren al «norte de Mali» y ocultan la existencia de un pueblo en lucha por su libertad y su dignidad. Son medios que están en Bamako, donde vive un corresponsal francés que trabaja para France Presse, France Inter, RFI, France Télévision, BMF y otras. Las informaciones ocultan la lucha de nuestro pueblo y se convierten en portavoces y defensores de las autoridades de Mali. Es imprescindible que nos dotemos de nuestros propios medios para difundir nuestra información.

La lucha contra el yihadismo se ha convertido en una excusa para que el Estado francés siga controlando los recursos de la zona y mantener la represión contra el pueblo de Azawad.

La única diferencia son los ejércitos que han venido a nuestra casa. Siguen masacrando a mujeres, niños y población civil. Todo esto se ha grabado con teléfonos móviles y se ha difundido en Internet y Facebook. La gente ha visto que quienes viven allí no son terroristas ni yihadistas. Son personas que dicen «Azawad sí, Mali no».

El Ejército de Mali mata a mujeres y niños y quiere que los franceses le ayuden a combatirnos. La comunidad internacional no puede seguir cerrando los ojos ante las violaciones de derechos humanos, como ejecuciones sumarias, arrestos arbitrarios, deportaciones o desapariciones. Todo eso pasa ante los ojos del Ejército francés y los cascos azules.

El Ejército francés sigue actualmente en Azawad.

En enero de 2013, Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), Mujao y Ansr Dine -cuyo jefe es tuareg, pero el resto de sus miembros no, son simples ladrones- atacaron conjuntamente al Ejército de Mali en la frontera entre Mali y Azawad. El presidente de Mali pidió a François Hollande que le ayudase porque los yihadistas iban a ocupar todo Mali y a matar a todos los occidentales y franceses que viven en Bamako. Esto no era exactamente así. Desde que llegaron, estuvieron obligados a mantener relaciones con nosotros, que ya estábamos combatiendo contra los yihadistas desde junio de 2012. Combatimos contra Mujao en Gao. EEUU, Francia y Gran Bretaña luchan contra Al-Qaeda, pero somos nosotros quienes hacemos esa labor en Azawad. Que nos den medios, carburante, municiones y apoyo aéreo. Lo hacemos nosotros solos. Pero no lo aceptan.

Hay un interés económico por los recursos...

Por supuesto. Hay petróleo y uranio en nuestro país. El Ejército de Mali y su administración han huido de nuestro país y solo se encuentran en las zonas que están protegidas por el Ejército francés, en Gao y Tombuctú. Hemos firmado varios altos el fuego y acuerdos. En junio de 2013, se firmó con Mali el acuerdo de Ouagadougou, que incluía un alto el fuego pero que Mali no respetó. A partir del mes próximo habrá nuevas negociaciones entre Bamako y nosotros.

¿El objetivo del MNLA en estas negociaciones sigue siendo la independencia de Azawad?

Sí. Es la única manera de encontrar una solución a este conflicto. Hemos intentado de todo. Hemos firmado toda clase de acuerdos y nunca se han respetado. Hemos llegado a la conclusión de que la única solución es la independencia, que nos permitirá vivir libre y dignamente en nuestro territorio. La comunidad internacional no reconoce nuestra independencia. Pero hay un pueblo que está luchando por su libertad, al igual que los kurdos o los vascos. Hemos superado la fase en la que era suficiente una autonomía o incluso un federalismo. Hace años que ya no se puede seguir así porque Mali no ha aceptado nunca nada. Este es el momento. No tenemos que negociar ya con Mali, sino con la comunidad internacional, Francia y la ONU. La comunidad internacional no quiere asumir su responsabilidad de garantizar un acuerdo político entre las dos partes. En el Acuerdo de Ouagadougou los firmantes eran Mali y nosotros, y aparecían como testigos Francia, la ONU y la UE. Eran testigos, no garantes. Eso no vale para nada. Mali no cumplió su palabra y no han hecho nada porque eran testigos.

¿Mantiene el MNLA relaciones con los amazigh de otros estados africanos?

Hay un apoyo moral. Nuestro caso no es como el de los kurdos, que quieren crear un Estado kurdo. Nuestro estado es multiétnico, no tuareg o amazigh. Un Estado tuareg sería inadmisible para Argelia o Níger. Incluso para Libia, aunque ya no existe. Tenemos una solidaridad moral de los amazigh, como podemos tenerla de los vascos o los corsos.

Ha mencionado Libia. En su momento medios internacionales señalaron que el resurgir del MNLA en Azawad se debía a la caída de Muamar al-Gadafi. ¿Era una manipulación?

Eran los medios distorsionando la realidad. Libia admitía a los tuareg como ciudadanos y Gadafi los utilizó para combatir en Palestina, Líbano o Chad. En 1990, regresaron a Azawad para combatir al Ejército de Mali. En 2011 surgió la posibilidad, pero no caímos en el error de combatir contra el pueblo libio. Gadafi les dio armas para luchar en Bengasi, pero optaron por ir a Kidal y crear el MNLA. No se puede decir que el MNLA esté formado solo por tuareg venidos de Libia. Hay muchos soldados del MNLA que nunca han estado en Libia. Yo tampoco he estado nunca.

«Somos uno más de los pueblos que luchan por su libertad»

Azawad es un pueblo que está luchando por seguir vivo y por poder decidir su futuro. ¿Considera que las reivindicaciones del MNLA y del pueblo de Azawad son equiparables a las que están realizando actualmente otras naciones y pueblos sin Estado en distintas partes del mundo?

Actualmente, hay una nueva reorganización a nivel mundial, como se ha podido comprobar con lo que ha pasado en el norte de África. También se está demostrando con lo que está pasando en Ucrania, o con lo que está sucediendo en estos momentos en Irak. Estamos ante el fracaso de la mundialización y la gestión del planeta que han hecho los estados que violan la voluntad de los pueblos. Está el referéndum de Escocia, tenemos también la consulta en Catalunya, los kurdos de Irak parece que quieren demandar más autonomía o incluso su independencia...

Nosotros también tenemos el derecho de reclamar nuestra libertad. Ya no podemos aceptar seguir muriendo. Actualmente es nuestro pueblo quien está sufriendo al recibir las balas de todos los ejércitos que vienen a nuestra casa.

En estos momentos vemos que la solidaridad entre los pueblos puede romper los muros que han levantado los estados y las ideologías que impiden que los pueblos puedan seguir viviendo. Hacemos un llamamiento a los pueblos en lucha para que nos ayuden. También al pueblo vasco para que nos muestre su solidaridad. Nosotros también somos solidarios con la lucha que actualmente es democrática y pacífica del pueblo vasco. Nosotros actualmente no estamos en el mismo tiempo de lucha que el pueblo vasco. Nuestro pueblo está en la lucha político-militar. Llegará un momento en el que podamos luchar por medios pacíficos, pero hoy tenemos la legitimidad de la fuerza. En nuestro territorio no hay estado. Tenemos también la presencia de grupos yihadistas, de los que hay que defenderse empleando las armas. Esa es la diferencia que existe actualmente entre el pueblo vasco y el de Azawad. M.D.