Proyecto y futuro en el preludio de un partido que EH Bildu sale a ganar
La plaza de Azpeitia se llenó ayer en un acto en el que Arnaldo Otegi y Maddalen Iriarte volvieron a reafirmarse en el compromiso de EH Bildu de construir un país en el que sus ciudadanos puedan decidirlo todo para vivir mejor. El calor no hizo mella en un público entregado a una campaña que ha renovado energías.

Aunque a eso de las seis y media de la tarde el sol era inclemente, fueron muchos lo que se acercaron a la plaza de Azpeitia a aguardar al acto convocado para las siete con Arnaldo Otegi y Maddalen Iriarte como panel de presentación. El calor no fue óbice para que los candidatos y el público intercambiaran calidez y buen ánimo en el principal acto de campaña que ayer celebró EH Bildu.
La concurrencia fue muestra de que la carrera a las elecciones del próximo día 25 viene renovando energías en las bases y el electorado de la coalición. Los asientos colocados no fueron suficientes y desde la organización tuvieron que colocarse más para que las personas de mayor edad pudieran seguir el acto. Otras tantas personas lo siguieron de pie y con un tentempié de acompañamiento, pues tras el acto tuvo lugar un lunch, cada vez más común en las campañas que no solo buscan trasladar seriedad, también cercanía y alegría.
Además de la concurrencia, hubo más signos que indicaban el interés suscitado. Por ejemplo, que a los medios habituales se sumaba la presencia de un periodista del ‘‘Wall Street Journal’’ que había acudido a cubrir el acto y reconocía con cierto asombro que le había costado recoger declaraciones de personas que no mostraran su apoyo al proyecto de Otegi e Iriarte. También algún que otro vecino despistado se acercó a preguntar sobre el motivo de tantas personas agrupadas en la plaza un lunes cualquiera.
Una calidez que Iriarte agradeció nada más tomar la palabra y explicó que al subir al escenario se dieron la vuelta ante los medios gráficos no con objeto de dar la espalda a quienes allí estaban, sino para que todas aquellas personas figuraran junto a ellos en las imagenes que les tomaban.
Salir de la mediocridad
En este contexto, Otegi apeló a la ambición, en el mejor de sus sentidos: «Nosotros salimos a ganar este partido», reiteró. Y remarcó que tienen el equipo y las propuestas necesarias para ello.&bs; Propuestas concretas abiertas a debate con la mano tendida a PNV y Podemos en materias como las políticas sociales, el derecho a decidir y la culminación de la paz.Otegi se reafirmó en esa disposición a la vez que pidió al PNV que aclare cuál es su elección: unirse a una mayoría progresista o seguir de la mano de PSE y PP.
Según apuntó, es hora de dejarse de ambigüedades y trabajar por una soberanía plena. Algo factible, a su juicio: «si los independentistas votan en clave independentista podemos ganar», expresó.
También urgió a adoptar una mirada de país y dejar de compararse con regiones del Estado español con condiciones más precarias. «Los mediocres siempre se comparan con los que están peor», advirtió. En este punto, añadió que en Euskal Herria existen unas mejores condiciones de vida porque el sindicalismo abertzale y la izquierda independentista han luchado contra las políticas neoliberales.
En referencia al oasis vasco que tanto se menciona desde los círculos jeltzales, el candidato a lehendakari se mostró contundente y aseguró que no existe tal oasis. Ante ello, abogó por hacer frente al «reino del enchufismo» desde abajo y desde la izquierda.
Sin imposiciones
Tanto Otegi como Iriarte hicieron referencia a la difícil situación socioeconómica que viven cientos de ciudadanos, en gran medida por las políticas de recorte impuestas desde Madrid. La comarca de Urola ha sido una de las más perjudicadas en este aspecto con el cierre de empresas de peso en los últimos años. Frente a ello, pusieron en valor las medidas adoptadas por el Ayuntamiento de Azpeitia para la creación de empresas, así como las diferentes iniciativas por las que los trabajadores han tomado las riendas de las empresas después de su cierre.
Así, Iriarte subrayó la necesidad de «llegar a acuerdos de país frente a quienes vienen con imposiciones desde Madrid». Y defendió que es preciso hacerlo en todos los sentidos: frente a los recortes en educación y sanidad, frente a los vetos y los ataques al derecho a decidir por parte de un Estado que, según señaló, ni siquiera ha sido capaz de formar un gobierno.
En materia de paz, Iriarte urgió a cerrar heridas, desde el reconocimiento, la reparación y la memoria de todas las víctimas. «No olvidaremos a una sola víctima de este conflicto», afirmó, al tiempo que criticó el silencio que durante años ha existido en torno a la tortura. El final de la dispersión y la liberación de los presos gravemente enfermos también estuvieron presentes en el discurso de Iriarte, que terminó con una apelación a dar pasos sin esperar nada por parte del Estado español: «España no quiere paz en Euskal Herria», sostuvo. Una idea que Joseba Sarrionandia explica en su último ensayo con la afirmación de que quien tiene la facultad de ser injusto no tiene la necesidad de inclinarse al acuerdo.
El acto termino con el mismo buen temple con el que comenzó y con la ya clásica apelación de Otegi y seguir adelante con una sonrisa.
EH BILDU
«Salimos a ganar y si los independentistas votan en clave independentista podemos ganar»
Arnaldo OTEGI
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