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Bruselas

Valonia asegura que no cumplirá con el ultimátum de la UE para apoyar el CETA

Hoy vence el plazo dado por el Consejo Europeo a Valonia para respaldar la firma del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Canadá, pero el presidente del Parlamento de Valonia, André Antoine, ya ha confirmado que no cumplirán con el ultimatum.

El presidente valón Paul Magnette y Martin Schulz, tras su encuentro de ayer. (Nicolas MAETERLINCK / AFP)
El presidente valón Paul Magnette y Martin Schulz, tras su encuentro de ayer. (Nicolas MAETERLINCK / AFP)

El presidente del Parlamento de Valonia, André Antoine, ha asegurado que no respaldarán la firma del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Canadá (CETA), pese a que hoy vence el plazo dado como ultimátum por Bruselas.

«Queríamos transparencia, queremos que la democracia sea respetada», ha añadido Antoine, que ha criticado «una falta de transparencia global» de los tratados comerciales europeos. No obstante, el político valón ha reconocido que en este caso «se han hecho muchas concesiones» y que nunca un acuerdo comercial «ha progresado tanto», pero ha añadido que esto «no es suficiente» para que la firma reciba el respaldo de Valonia.

Según indicó a la cadena pública RTBF un portavoz del primer ministro belga, Charles Michel, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, le ha trasladado que Bélgica tiene de plazo hasta hoy por la noche para pronunciarse sobre el acuerdo, en vista de la cumbre UE-Canadá prevista para este jueves en Bruselas con objeto de firmar el tratado, cerrado ya hace dos años.

Los contactos han proseguido durante este fin de semana para tratar de lograr un compromiso que satisfaga a Valonia, con competencias en materia de política comercial internacional, que debe conceder los poderes al Gobierno federal belga para que respalde la firma del acuerdo.

Valonia, que cuenta con 3,5 millones de habitantes, considera el principal problema el mecanismo de tribunales incluido en el acuerdo para mediar en conflictos entre estados e inversores, ya que cree que ese sistema restaría poder a las jurisdicciones nacionales.

La oposición ciudadana a los tratados de libre comercio ha ido creciendo en los últimos meses, hasta el punto de movilizar a miles de personas en diferentes ciudades europeas para manifestar su preocupación por que se conceda demasiado poder a multinacionales y se rebajen los estándares de protección comunitarios.