
Es el caso de Carmen Nova, mexicana que vive en una caravana en la localidad de Apopka. Nova tiene 30 años y tres hijos. «Hay una tormenta interior, hay una tormenta exterior y hay una tormenta política y el objetivo es nuestra comunidad», ha señalado la monja católica Ann Kendrick, activista por los derechos de los inmigrantes.
«Los están machacando», ha asegurado Kendrick, que se dedica a convencer a inmigrantes indocumentados de la importancia de refugiarse ante la llegada del huracán en lugar de permanecer en inmuebles precarios. Las autoridades han emitido ya orden de evacuación para las personas que viven en parques de caravanas y casas prefabricadas, donde viven sobre todo inmigrantes.
Sin embargo, declaraciones como la del sheriff del condado de Polk, muy cerca de Apopka, quien aseguró que comprobaría los antecedentes de cualquier persona que busque refugie. Más tarde aclaró que no perseguiría a los inmigrantes, pero sus palabras han calado entre los inmigrantes.

Insultan a una esquiadora italiana por hablar ladino en una entrevista

La sanción a un mando por tocamientos a una cantinera desata una reacción machista en Irun

La Audiencia Nacional ordena el ingreso en prisión de Arantza Zulueta y Jon Enparantza

La adicción a la pregabalina no para de crecer en los márgenes

