Ane  Urkiri
NAIZeko zuzendaria / Directora de NAIZ
Interview
Teresa Errandonea
Atleta - 100 metros vallas

«Me gustaría mogollón bajar de los 13 segundos en la eliminatoria»

Teresa Errandonea (Irun, 1994) aterrizará en Tokio dispuesta a dar guerra. Piensa que es imposible clasificarse a la final de 100 metros vallas, pero se ve capacitada para mejorar su marca personal y terminar entre las mejores europeas. Cumplirá un sueño que tiene desde sus inicios en el atletismo.

Teresa Errandonea, en el Miniestadio de Anoeta. (Iñigo URIZ / FOKU)
Teresa Errandonea, en el Miniestadio de Anoeta. (Iñigo URIZ / FOKU)

«Lo que tenía claro es que me gustaba correr distancias cortas, sabía que la velocidad iba a ser lo mío», comenta a GARA la atleta olímpica Teresa Errandonea, título con el que «había soñado desde pequeña». La atleta del club Super Amara BAT y becada de Basque Team participará en sus primeros Juegos, va a cumplir «un sueño» después de completar «una temporada redonda». Acude un mes después de colgarse el oro en el Campeonato de España y tras mejorar su marca personal además de mejorar el récord de Euskadi. Está con ganas, motivada para ese 31 de julio. «La suerte que hemos tenido es que hemos competido bien. Luego echas cuentas y si no hubiese corrido en las últimas competiciones también estaría dentro. Nos hemos metido bien, no he ido justa».

Mejorar su marca personal también le habrá acercado a ese objetivo.
La cuestión era estar cerca de los 13 segundos en las competiciones clave y lo hemos logrado. Es verdad que en el mes de mayo hemos tenido algunos problemas con la pierna de paso, por problemas técnicos, pero luego el último mes, en junio, en el Meeting de Madrid o en el campeonato de España, hemos hecho buenas competiciones y sí que afianzaban el objetivo.

Los dos últimos meses han sido bastante intensos.
Ha sido intenso un poco por todo. Todos los atletas estábamos superpendientes de qué habría que hacer para mejorar la marca media, qué han hecho los demás… Durante el Campeonato de España, Ramón Cid –mi entrenador– y yo, estuvimos mirando qué habían hecho las demás, porque coincidían el mismo fin de semana todas las competiciones estatales de Europa, más o menos. Estás un poco pendiente de qué hacen y hemos estado así durante la temporada de verano. No depende de ti, pero quieras que no, lo miras. Ha sido intenso por eso. Y también porque es la primera vez que te clasificas para una competición internacional de esta forma, porque el sistema es nuevo. Hasta ahora era mínima directa y podría haber algún repescado.

¿Le ha favorecido este sistema de clasificación?
A mí sí porque soy muy regular y creo que compito muy bien.

¿Cuándo se dio cuenta que los Juegos Olímpicos podrían ser un objetivo real?
El año pasado cuando competí en Madrid en pista cubierta que quedé tercera con marca personal. Empecé con 8.11 y terminé con 8.00 en la final, y ahí es cuando entré dentro de las 40 primeras en el ranking mundial y dijimos que podría ser. Estaba entrenando súper bien y estaba haciendo buenas marcas pero no tanto como ese 8.00. Y decíamos que si pasara lo mismo al aire libre igual podríamos estar dentro.

¿Se imaginaba de pequeña en unos Juegos Olímpicos?
Era mi sueño. Empecé en el atletismo con ocho años y siempre veía las grandes competiciones en casa y me quería ver allí. Hace unos años pensaba que era imposible pero desde el año pasado empezamos a pensar en ello y sí que se había convertido en un objetivo real.

¿El hecho de que la cita olímpica se haya retrasado un año cómo le ha influido?
Yo creo que me ha favorecido. Es verdad que no sabemos qué hubiese pasado el año pasado porque estaba super bien de estado físico pero este año me ha salido redondo, tanto en pista cubierta como al aire libre. Nos hemos metido entre las 40 primeras como 28ª clasificada, que está muy bien.

«Tienes que estar super concentrada, tienes que intentar estar bien físicamente y muy metida en la competición porque solo tienes una oportunidad. Es lo guay, es lo que a mí me gusta»

¿Cómo se entrena una para los Juegos Olímpicos?
Una vez que ya sabemos que estamos dentro, ahora estamos cargando más, haciendo más series, más volumen, ya pensando en ese 31 de julio. Es que desde que hemos tenido el Campeonato de España va a pasar un mes, así que habrá que cargar un poquito más pensando en que la competición final es la de Tokio.

¿Cuál es el objetivo de Tokio? ¿Mejorar la marca?
Me gustaría mogollón bajar de los 13 segundos en la eliminatoria, me gustaría mogollón. Creo que estoy para ello. En la final del Campeonato de España tuvimos bastante viento en contra y esa carrera era para estar por debajo de los 13. Lo que pasa es que no tuvimos demasiada suerte con la climatología. Se me está resistiendo pero creo que va a llegar.

Teresa Errandonea, en el Campeonato europeo. (RFEA)

¿Suelen mirar bastante a la climatología?
Cuando llegamos a la pista sí que estás un poco pendiente de qué viento está haciendo porque si hay mucho viento te perjudica bastante. Luego en el momento en el que sales a competir el clima o el viento es para todas el mismo. Es verdad que cuando me mostraron el marcador con el 13.07 en el campeonato estatal, estaba un poco disgustada porque yo tenía sensación de que había corrido más, pero cuando vi que había habido -2 de viento, ahí ya encontré la explicación.

Las atletas están acostumbradas pero en los Juegos Olímpicos hay que dar el callo desde el inicio.
Eso es, es una carrera. Pero pasa en los Juegos y pasa todos los días. No es como un concurso que puedes ir entrando poco a poco en competición, aquí de golpe te dan el disparo y tienes que llegar a la meta en el menor tiempo posible. Es lo guay, es lo que a mí me gusta. Tienes que estar super concentrada, tienes que intentar estar bien físicamente y muy metida en la competición porque solo tienes una oportunidad.

¿Quién será su rival a batir?
Las europeas, porque las americanas y las jamaicanas son prácticamente inalcanzables. Hay muchísimo nivel en vallas y ellas son las reinas del 100 metros vallas. Yo intentaré estar lo más arriba posible y sobre todo tratar de estar entre las mejores europeas.

¿El hecho de tener que estar entre las 40 primeras en el ránking mundial le ha supuesto mucha presión?
La presión quizás sí que ha venido más en los dos últimos meses al aire libre, en las competiciones de pista cubierta no estaba pensando en ello. Llevo muchos años aquí, ya sé cómo funciona esto, y si estás entrenando bien, van a haber días malos de competición pero también habrá buenos, y sabía que iba a salir. Hemos trabajado mucho.

En ese sentido, ¿ha tenido suerte con las lesiones?
Sí, bueno, es verdad que el último mes previo al Campeonato de España me dijeron que tenía una fractura en la tibia. Lo que pasa es que lo hemos tratado bien y me ha dejado correr. En ese momento sí que pensaba que se me iba todo al traste. He competido, he hecho marcas personales y vamos a los Juegos.

¿Todavía tiene fracturada la tibia? Parece increíble...
Sí, la sigo teniendo, pero la estamos cuidando muy bien y puedo entrenar.

«Nada supera el hecho de ir a unos Juegos Olímpicos»

Puede entrenar y puede hacer marcas personales.
Sí, eso es (ríe). Encima este año que es superimportante y este tipo de lesiones te fastidia. En enero que estaba rezando por no lesionarme y justo en el último mes me diagnostican la fractura. Tenía molestias desde enero pero pensaban que era periostitis y justo en el Campeonato de Europa de selecciones me miraron los fisioterapeutas de la Federación española y me dijeron que tenía pinta de ser una fractura de estrés. Con antiinflamatorios y tal, he podido tirar adelante, hemos podido hacer todo el año bien. Pero la fractura está ahí (ríe).

Antes de comenzar un entrenamiento en el Miniestadio de Anoeta.

¿Le ha influido la lesión psicológicamente?
Esa semana sí que estuve un poco de bajón pero al final la solución que me dieron los fisioterapeutas me daba confianza y luego pensaba que si había podido entrenar hasta aquí, ¿por qué no voy a poder seguir un mes más? Hemos seguido tratándolo a diario. Y es verdad que cada semana hemos ido haciendo ecografías y hemos visto que se está cerrando y no he parado de entrenar. Eso es lo que me ha dado la confianza, que sin parar se está curando la fractura.

Supongo que habrá sacrificado muchas cosas por el atletismo.
Sí, la familia me ha ayudado mucho. Y yo trabajo en Salto Systems y los compañeros de trabajo también me han ayudado muchísimo. Hace unos años pasé un bache porque terminé de estudiar y no sabía qué hacer; si ponerme a trabajar, si dedicarme a ellos plenamente. Al final encontré el equilibrio gracias a ellos y aprovecho para agradecerles por esa oportunidad. Y sí, es un sacrificio porque las amigas llevan otro ritmo de vida que yo no puedo llevar, pero ellas también me ponen la vida muy fácil y me animan mucho.

¿Disputar unos JJOO compensa todo lo que se ha perdido?
Está claro. Es un estilo de vida que yo elegí y que he querido seguir. Hay determinados momentos en los que se hace un poco difícil pero es lo que realmente quiero hacer. Nada supera el hecho de ir a unos Juegos Olímpicos. El título de ser atleta olímpica es con lo que he soñado desde pequeña.