
A Baskonia se le ha acabado el combustible en el último cuarto y ha quedado apeado de la serie europea frente al Real Madrid en el tercer encuentro, un duelo en el que los anfitriones han merecido mejor suerte.
Guiado por Rogkavopoulos y Costello, el bloque azulgrana ha ofrecido en el inicio del choque una imagen y rendimiento diametralmente opuestos a lo visto en los dos primeros partidos del Wizink Center.
Tras un primer intercambio de golpes (6-6), la gran defensa del cuadro local, pese a disponer de una menor envergadura bajo canasta, le ha permitido ponerse por delante en el electrónico (12-8).
Un gran triple de Marinkovic ha permitido mantener la diferencia (15-11), a la par que se mantenía a raya a Tavares, todo ello para disfrute de una grada abarrotada, que no ha dejado de animar a los suyos.
Una gran penetración de Cody Miller-McIntyre ha estirado el luminoso hasta la mayor ventaja de los anfitriones durante el primer cuarto (17-11), coincidiendo en el tiempo con la entrada de Marcus Howard en la pista.
Sin embargo, la brecha ha ido disminuyendo en unos últimos minutos de menor precisión, lo que ha permitido al Real Madrid igualar la contienda al final de ese primer periodo (22-22).
Un problema informático –ha dejado de funcionar el ordenador de la Euroliga y también su sustituto– ha provocado que el segundo cuarto se retrasase unos cuantos minutos, hasta que se ha solucionado el contratiempo.
El parón le ha sentado mejor a los locales, que han llegado a disponer de una ventaja de hasta diez puntos en un segundo cuarto totalmente ofensivo, en el que ambas escuadras han superado la treintena de puntos.
Enredados los blancos en sus quejas por las decisiones arbitrales, Baskonia ha sacado provecho de esa circunstancia para colocarse con una considerable diferencia (37-27), tras un gran robo de Cody Miller-McIntyre y posterior mate.
Ante semejante panorama, al técnico visitante, Chus Mateo, no le ha quedado otro remedio que poner en cancha a su vieja guardia para contener la avalancha de un rival que ha corrido y reboteado mejor que ellos.
La apuesta merengue le ha salido bien, hasta el punto de que se ha colocado a solo tres puntos (39-36), lo que ha traído consigo un tiempo muerto de Dusko Ivanovic para evitar la remontada.
También su decisión ha sido acertada. El octavo triple del conjunto vasco ha permitido que el amplio dominio se haya vuelto a plasmar en el marcador (52-42), coincidiendo con un intervalo en el que el entrenador balcánico ha dado descanso a Howard.
El juego coral ha seguido funcionando hasta que el Real Madrid se ha vuelto a poner las pilas y enseñado los dientes (54-52), pero Baskonia no se ha arrugado y ha jugado muy bien los últimos segundos para irse con cierta ventaja al descanso (56-52).
Primeros síntomas de cansancio
No ha sido el mejor inicio para Baskonia en los primeros compases del tercer cuarto, regalando balones y sin acierto hacia la canasta rival, en un carrusel de sensaciones que han ido variando de nuevas diferencias de diez hasta perder de tres en este periodo.
Ese pequeño bache inicial lo han salvado los de Ivanovic con mucha rapidez, propulsándose de nuevo en el luminoso (61-55) para un partido en el que se han impuesto los ataques a las defensas.
Otro enorme triple de Marinkovic ha subido el 70-60, pero el Real Madrid nunca ha terminado de irse del choque y ha vuelto a mermar la distancia con un parcial de 3-12 (73-72), resultado con el que ha finalizado el tercer cuarto.
Los merengues se han puesto por delante por segunda vez en el envite (73-75), después del 0-2 inicial. Siete puntos consecutivos de Howard han devuelto la esperanza a Zurbano (80-75), pero la dinámica se ha vuelto adversa a posteriori.
A partir de ahí, todo se ha puesto muy cuesta arriba. Un parcial visitante de 0-13 parecía dejar casi decidido el partido (80-88) para los blancos, especialmente porque Baskonia ha dejado signos de agotamiento en esa fase.
Los azulgranas no han dicho, en todo caso, su última palabra. El alma de Cody Miller-McIntyre ha resurgido y el rebote ofensivo ha puesto el resto para apretar los guarismos (93-95).
Baskonia ha dispuesto hasta de dos ataques para enjugar la diferencia (95-98), pero se han empeñado en las penetraciones, donde se ha hecho gigante Tavares para impedir la canasta, ya en el último minuto.
A solo 20 segundos para la conclusión, Campazzo se lo ha guisado él solo –cinco puntos merengues han sido del argentino– para ampliar la brecha y alcanzar el centenar (95-100).
Con tan exiguo margen de tiempo, el desesperado intento local se ha quedado en nada y Baskonia ha quedado apeado, aunque ha merecido mejor fortuna (98-102).
Ficha técnica:
Baskonia (22+34+17+25): Miller-McIntyre (17), Marinkovic (17), Rogkavopoulos (18), Sedekerskis (2) y Costello (11) -cinco inicial-, Chiozza (2), Raieste, Howard (29), Kotsar (2) y Díez.
Real Madrid (22+30+20+30): Campazzo (13), Hezonja (16), Musa (3), Yabusele (23) y Tavares (12) -cinco inicial-, Deck (13), Llull (8), Poirier (8), Rodríguez (6) y Fernández.
Árbitros: Robert Lottermoser (Alemania), Uros Nikolic (Serbia) y Piotr Pastusiak (Polonia). Sin eliminados. Han señalado falta antideportiva al visitante Campazzo (min.11) y técnica al banquillo blanco (min.12).
Incidencias: Tercer partido de ‘playoff’ de la Euroliga disputado en el Fernando Buesa Arena de Gasteiz ante 13.186 espectadores.

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