Arnaitz Gorriti
Kirol-erredaktorea, saskibaloian espezializatua / redactor deportivo, especialista de Baloncesto

Que el único número que mire Saski Baskonia al final del partido en Kaunas sea porque ha ganado

Los gasteiztarras no ganan a Zalgiris Kaunas desde noviembre de 2022 y la última victoria baskonista en el Zalgirio Arena se remonta al 4 de octubre de 2019. Con esas desoladoras cifras, más una racha de cinco derrotas afronta el duelo del jueves al cuadro de Pablo Laso a un Zalgiris sólido en casa.

Imagen de noviembre de 2022, última victoria del Baskonia ante Zalgiris Kaunas.
Imagen de noviembre de 2022, última victoria del Baskonia ante Zalgiris Kaunas. (Jaizki FONTANEDA | FOKU)

Conste que uno quiere ser optimista en las horas previas al duelo que Zalgiris Kaunas y Saski Baskonia van a jugar en el Zalgirio Arena, este jueves a las 19.00. Pero es que la última vez que los gasteiztarras vencieron al cuadro lituano fue en Zurbano, por un claro 93-73, el 23 de noviembre de 2022, contando los tres últimos duelos frente a la escuadra báltica por derrotas.

Es más, la última victoria de Saski Baskonia en el Zalgirio Arena es anterior a los confinamientos por la pandemia de la covid-19: el 4 de octubre de 2019, por un 58-70, con Velimir Perasovic en el banquillo, dos meses antes de salir por la puerta trasera.

Y echando la vista un poco más atrás, uno de los peores partidos que se recuerden de los baskonistas llegó en la campaña 2012/13, una bochornosa paliza por 37 puntos de diferencia, 82-45, en el primer partido de Zan Tabak como primer entrenador del bando alavés. Un partido de entre lo más tenebroso para el cuadro gasteiztarra, famoso porque el público del Zalgirio Arena acabó desesperado con la mala actuación del propio Baskonia –el público acabó silbando a los jugadores de puro enfado, pese a ser de la hinchada rival– y del sonado ridículo de no pocos medios del Estado español, que dieron por «matemáticamente eliminados» a los de Tabak –todavía se jugaba el llamado Top 16–, algo que el propio Baskonia desmintió logrando a última hora la clasificación para esa segunda fase e incluso para los play-offs de cuartos de final.

Siempre hay que estar preparado para lo peor, sobre todo cuando toca vestirse con una armadura acorazada, como es el caso de este Saski Baskonia que, con un balance de 4-7, ocupa la decimotercera plaza de la Euroliga 2024/25 luego de encadenar cinco derrotas, mientras que los pupilos de Andrea Trinchieri, con 7-4 en su haber y un récord de 5-1 en los partidos disputados en el Zalgirio Arena, donde solo el Fenerbahçe ha sido capaz de ganar en lo que va de campaña.

¿Es el escenario ideal para voltear un mal momento? Vistos los fríos números, no parece, pero los únicos números que en realidad habrá que mirar cuando termine el partido de este jueves, serán los del marcador del Zalgirio Arena, y ahí se verá si los de Pablo Laso han conseguido el suficiente empaque en esta semana completa de preparación de este partido, ya que ante la ausencia de jornada de la Liga ACB y con solo Kamar Baldwin ausente con la selección de Georgia –vuelve al equipo tras no poder jugar el duelo frente a Olympiacos–, el cuadro baskonista ha tenido tiempo para ir perfeccionando su juego, aunque deberá lidiar con la baja por lesión de Tim Luwawu-Cabarrot, ausente por una lesión muscular producida en el duelo del Pireo.

Buscando continuidad

Ajeno a estos párrafos más bien negativos, Pablo Laso ha decidido subrayar lo que es uno de los debes de su equipo en lo que va de campaña, que es la falta de continuidad, eso que el preparador de San Viator ha indicado siempre de «jugar 40 minutos de alto nivel».

«Me gustaría que fuéramos más consistentes. Tenemos que ser capaces de jugar más minutos a buen nivel tanto en ataque como en defensa. La plantilla ha ido mejorando en algunos aspectos y en otros se ha quedado algo atrás», ha dicho.

Respecto al Zalgirio Arena y a su rival, Laso ha querido destacar que «es una cancha con mucho ambiente, donde se vive el baloncesto con intensidad». Ha reconocido que se enfrentan «a un buen equipo donde destacan los jugadores locales además de Lonnie Walker o Sylvain Francisco», con una mención añadida al técnico Trinchieri, a quien Pablo Laso sustituyó el año pasado al frente del Bayern de Múnich.

«Andrea Trinchieri trabaja muy bien la defensa, tienen muchos jugadores capaces de darle ese tono defensivo al juego y a partir de ahí son capaces de competir contra cualquiera», ha señalado sobre su colega en en banquillo lituano.

Pero dado que quien no está terminando de competir contra sus rivales en estos últimos partidos es Saski Baskonia, habrá que preguntarse si precisamente un Zalgiris cuyo estilo siempre ha sido más aguerrido que brillante es el rival ideal para cortar esta negativa tendencia. Es el que toca y no se puede dejar pasar la oportunidad a la espera del próximo partido en casa o frente a un rival más propicio. Entre otras cosas, esta Euroliga ofrece pocos «rivales apropiados» y porque el calendario no da tregua, sobre todo si se pierde.

En ese sentido, y echando una rápida mirada a la Liga ACB, ha sorprendido la pregunta a Pablo Laso de un compañero de la prensa, al preguntarle al técnico gasteiztarra si merece la pena que los seguidores del Baskonia se hagan con los abonos para la Copa.

Quizá frente a otro técnico no hubiese habido una pregunta tan frívola en apariencia o, de haberla, la respuesta hubiera sido menos diplomática y más cortante. Por fortuna, Pablo Laso ha sabido tirar de mano izquierda. «Yo compraré los abonos», ha dicho, pese a que no está «contento con los resultados. Se han escapado partidos en los que hemos estado cerca de ganar» ha lamentado por padecer, precisamente «algunas desconexiones» durante los partidos.

Mientras el público del Zalgirio Arena solo la tome con el Baskonia porque es superior, ya habrá sido un avance, porque la mera posibilidad de otra paliza en contra, da escalofríos.