A. Ereñaga-A.Intxusta
Bilbo-Iruñea

GKS se manifiesta en Bilbo e Iruñea contra la guerra y el fascismo

Gazte Koordinadora Sozialista (GKS) ha celebrado esta tarde dos manifestaciones contra el fascismo en Bilbo e Iruñea. La de la capital de Nafarroa, según el recuento de NAIZ, ha sido la más secundada, con 3.500 participantes. La asistencia a la de Bilbo ha quedado en torno a las 3.000 personas.

La manifestación de este sábado de GKS en Bilbo.
La manifestación de este sábado de GKS en Bilbo. (Aritz LOIOLA | FOKU)

La manifestación de GKS en Bilbo ha arrancado con algo de retraso desde la plaza del Sagrado Corazón. Llovía fuerte en ese momento. Han empezado a paso rápido al grito de «Borroka da bide bakarra» y tras un estallido pirotécnico.

NAIZ ha estimado la asistencia antes de su llegada a la plaza de Moyua mediante el recuento del total de filas que ha arrojado una cifra que rozaba los 3.000 asistentes. La Policía Municipal hace una estimación más alta y la eleva hasta las 5.000 personas.

Muchos manifestantes portaban banderas palestinas y se han coreado gritos contra Israel y en favor de la resistencia. 

Algunos participantes han prendido bengalas junto a la sede central del BBVA y han quemado una bandera de la OTAN en las cercanías de la delegación del Gobierno español. 

Una hora más tarde, a eso de las 19.20 horas, ha arrancado la manifestación en Iruñea desde la Plaza del Castillo. La salida ha sido tan repentina que ha pillado a contrapié al dispositivo policial al inicio de Carlos III llegando a sobrepasar la pancarta a una de las furgonetas que aún no había arrancado.

Pocos metros más adelante, junto al cruce con la calle Orreaga donde mataron a Germán Rodríguez en los sanfermines de 1978, se ha desplegado una pancarta conmemorativa y han prendido una bengala. Los agentes de policía se han puesto algo nerviosos y varios se han apresurado a colocarse el casco de antidisturbios, pero la manifestación no ha registrado incidentes. 

Momento en el que se prenden las bengalas en el cruce con la calle Orreaga. (Iñigo URIZ | FOKU)

También se ha desplegado una pancarta en la rotonda de Merindades en la que se reclamaba la demolición del Monumento a los Caídos, que había sido saboteado los días previos con pintura roja en una acción en la que también se llamaba a participar en la manifestación de este sábado. 

Las consignas más repetidas han sido «Faxismoari aurre egin» y «Gora iraultza sozialista!», entre otros en castellano como «Contra el fascismo, organización» o «Pase lo que pase, unidad de clase». 

NAIZ ha realizado recuentos, también sobre el total de filas, tanto en la Avenida de Navarra como a la llegada al Parlamento. En el primero de ellos la estimación ha sido de en torno a las 3.100 personas y, en el segundo, de 3.600.

La manifestación ha terminado en la Plaza del Ayuntamiento, donde se había colocado un escenario con una tela negra como fondo y dos banderas, una enteramente roja y otra palestina. Allí, dos jóvenes han lanzado un discurso intercalando euskara y castellano. 

El discurso, de corte internacionalista en su mayor parte, advertía de la proliferación de «la ideología reaccionaria de la oligarquía» y del fascismo en «todos los países occidentales», citando expresamente a Italia, Polonia, Hungría, Ucrania, Francia, España y Alemania.

GKS ha responsabilizado de ese auge a la «izquierda revisionista» que, al no ser capaz de responder a las necesidades de la clase trabajadora, está dejando que grandes capas sociales pasen a la extrema derecha «debido al empobrecimiento generalizado». 

Por ello, el manifiesto final –que se ha cerrado mientras varias personas prendían bengalas rojas– animaba a los presentes a seguir haciendo frente al fascismo, tras haber apelado a la necesidad de crear un partido revolucionario internacional.