Agustin Goikoetxea
Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad
Interview
María José Blanco
Alcaldesa de Portugalete

«La vivienda es quizás el mayor reto que tenemos como municipio»

Edil desde 2011, la marcha de Mikel Torres tras 16 años, la convirtió en 2024 en la primera alcaldesa de Portugalete. El PSE gobierna desde 1979 el Consistorio, ahora con mayoría absoluta. En mayo sufrieron un traspiés al verse obligados a retirar las cuentas que habían aprobado dos meses antes.

María José Blanco, alcaldesa de Portugalete
María José Blanco, alcaldesa de Portugalete (Oskar Matxin Edesa | Foku)

Con una dilatada trayectoria en la gestión municipal, hace dos años sustituyó a Mikel Torres. ¿Qué balance hace?

Son años complicados, porque se están cerrando todavía los procesos de estabilización del funcionariado, eso hace que tengamos bastante movilidad dentro de las plantillas y, en ese sentido, complejos por las tramitaciones burocráticas que llevan los expedientes.

Tenemos un proyecto consolidado que ya venía marcado desde legislaturas pasadas. Como parte del equipo de Mikel Torres, del que he formado desde 2011, hemos dado continuidad a un proyecto en el que nos sentimos cómodos.

¿Qué ha supuesto para usted ser la primera alcaldesa de Portugalete?

Tendría que haber sido mucho antes, en el sentido de que las mujeres vamos ocupando puestos que hasta no hace tanto tiempo eran tradicionalmente masculinos. Estamos entrando en una dinámica en la que la gente ya no ve como algo raro que una mujer ocupe esta responsabilidad.

Desde luego, para mí, ha sido importantísimo. Realmente da un poco de vértigo, ya que te hace entrar, de alguna manera, en la historia, pues en los siete siglos de historia de Portugalete como villa no ha habido nunca una regidora.

¿Cuáles son sus principales retos a a corto plazo?

Justamente hoy [es miércoles] hemos presentado a los medios de comunicación la solicitud que hemos hecho al Gobierno Vasco de declaración de zona tensionada de mercado residencial. La vivienda es quizás el mayor reto que tenemos como municipio. No somos los únicos. Es lo que más preocupa a la población.

«Los desarrollos que tenemos en marcha, en Repelega Viejo y Vicios, nos van a proporcionar del orden de 1.115 viviendas, de las cuales al menos 505 van a ser de protección pública»

Ha manifestado que la vivienda es una «prioridad absoluta» para su gobierno.

Portugalete tiene su propia idiosincrasia. Es un municipio de mucha población, 45.000 habitantes, en 3 kilómetros cuadrados. No hay mucho espacio para crecer. Tenemos tres sectores urbanísticos en fase de desarrollo que son prácticamente los últimos.

Paralelamente a planificar esas actuaciones, estamos desarrollando la agenda urbana. Es muy importante pensar en un Portugalete de futuro.

Esa agenda urbana nos va a poner en esa senda. Queremos que siga manteniendo ese carácter de ciudad viva, con comercio, con prosperidad económica y, al mismo tiempo, siendo como somos eminentemente urbanos, que los espacios sean lo más amables posible, tender hacia su renaturalización, aprovechar al máximo todos los terrenos. Estamos haciendo también un bosque periurbano con árboles grandes.

¿Y construir viviendas?

Los desarrollos que tenemos en marcha, en Repelega Viejo y Vicios, nos van a proporcionar del orden de 1.115 viviendas, de las cuales al menos 505 van a ser de protección pública. Queremos desarrollar barrios que tengan vida, que puedan tener locales comerciales, servicios, no meros dormitorios.

Hay una ordenanza que estamos revisando para permitir la conversión de locales en viviendas. Dentro de ella, desde el punto de vista de la promoción económica, se van a incluir criterios para proteger el comercio.

¿Su cierre es un tema de «máxima preocupación»?

Tenemos desde hace tiempo líneas de subvenciones y ayudas al desarrollo de nuevos comercios, en especial en el casco antiguo, que era la zona eminentemente comercial, que desde hace unas décadas ha ido decayendo.

Es complicado, porque tiene que haber emprendedores que corran ese riesgo. Lo que intentamos es facilitar a esas personas, que quieren desarrollar una iniciativa empresarial, el que puedan hacerlo de la mejor manera posible.

Estamos analizando cuáles son las zonas que hay que preservar para el comercio. En ellas no va a haber la posibilidad de convertir locales en viviendas. Es un problema complejo, que hay que abordar desde diferentes ángulos.

¿En el casco histórico?

Es complicado, porque los locales que hay muchas veces no tienen las condiciones: son pequeños; tienen estructuras de madera que, a lo mejor, no permiten una accesibilidad adecuada. Estamos con el personal técnico viendo uno por uno la viabilidad de los proyectos y, en general, en otras zonas del pueblo para preservar espacios y calles que pueden ser comerciales.

Gobiernan con mayoría absoluta pero parece que los presupuestos «se les han atragantado». El concejal de Hacienda dimitió y hace dos semanas convocaron un pleno extraordinario para «reordenar» las cuentas. ¿Qué explicación puede dar?

Fueron problemas de ámbito técnico que derivaron de una reclamación que se presentó al presupuesto, que fue algo bastante inusual. Una reclamación sobre el patrimonio municipal que ese mismo colectivo había introducido en otras ciudades. Eso puso sobre la mesa la necesidad de corregir algunos aspectos técnicos pero, no siendo una situación deseable ni fácil, sí que hay otras herramientas que nos permiten seguir funcionando y es lo que estamos haciendo. El presupuesto en sí no es un fin, sino una herramienta de gestión.

A diez meses de las próximas elecciones municipales, desde fuera del Consistorio da la sensación que las relaciones con la oposición son tensas.

No comparto esa valoración.

Se lo planteo por la acusación de que «improvisan».

Siempre nos hemos enorgullecido de poder tener una relación muy cordial con los partidos de la oposición, incluso estando en mayoría absoluta. Tenemos una muy buena relación, acordamos muchas medidas. La oposición hace su papel, lógicamente. Forma parte del juego político. No percibo que haya ninguna tensión.

En 2019 gobernaron con el PNV, no en este mandato. ¿Cómo es su relación?

Tenemos conversaciones permanentes con todos los grupos municipales y con el PNV hay una relación buena, siempre la ha habido, hemos gobernado en coalición de una forma muy tranquila. Nuestra intención es seguir gobernando, tendiendo la mano para llegar a acuerdos. A veces, se puede, otras no.

Buscan «socios internacionales» para «reinventar» Merkatu, lo que motivó la crítica del tejido asociativo. ¿Qué pretenden hacer?

Merkatu es un edificio municipal que requiere de una renovación estructural. Si no se hace, puede peligrar. Buscamos la manera de financiarlo. Hablamos a lo mejor de una remodelación de 10-12 millones de euros cuando nuestro presupuesto es de 60 millones.

Desde hace años, venimos buscando una buena salida para ese edificio, que sirva, cómo no, a los intereses de la ciudadanía. En 2012, se hizo un concurso de ideas para el desarrollo de proyectos. El que quedó finalista no se pudo desarrollar por su costo. Desde entonces, buscamos financiación. En colaboración con Bilbao Metrópoli 30, buscamos financiación de fondos europeos que nos permitan la remodelación y definir los usos.

Mientras, cedimos su uso a la Asociación de Vecinos del Casco Histórico. Se ha ido desarrollando un proyecto muy interesante, en el que hay muchos colectivos implicados. No queremos ir en absoluto en contra de ese movimiento, que me parece excelente.

En ese contexto surge la posibilidad de concurrir al concurso internacional Reinventing Cities 2026, un programa que no nos compromete a nada. Hemos estado con el tejido social aclarándoles todo esto. No vamos a hacer nada que vaya en contra del espíritu de Merkatu, pero sí que nos gustaría poderle dar un impulso.

«Es complicado, porque tiene que haber emprendedores que corran ese riesgo. Lo que intentamos es facilitar a esas personas, que quieren desarrollar una iniciativa empresarial, el que puedan hacerlo»

Portugalete tiene atractivo turístico. ¿Qué están haciendo?

Es momento de repensar estas políticas. Estamos viendo lo que está sucediendo en muchas ciudades que sufren esa atracción turística excesiva.

En Portugalete nos gusta enseñar nuestra villa, siempre hemos sido muy acogedores y queremos que sigan viniendo visitantes de todos los lugares del mundo para que la conozcan. Es la única de la Margen Izquierda que tiene un casco histórico medieval. Tenemos dos patrimonios de la humanidad, el Puente Colgante y el Camino de Santiago del Norte. Tenemos mucho potencial, pero hay que hacerlo de una manera inteligente, sostenible, que revierta en el municipio.

Hay agentes muy importantes trabajando aquí. Además, se encuentran las personas que trabajaban vinculadas a la Ría, que se puede promover mucho más como espacio de ocio. El turismo náutico puede ser una vía interesante.

Las obras del Subfluvial han comenzado y la oposición al proyecto se centra en la otra margen de la Ría. ¿Qué opina del proyecto? ¿Supone algún beneficio para su localidad?

De este proyecto se ha discutido largamente en Juntas Generales. Creo que no va a tener una gran incidencia, porque en realidad el Subfluvial se coge justo a la entrada de Portugalete. Quizás notaremos que haya menos tráfico por las calles. Será un efecto positivo. Vamos a ver. 

Es una obra colosal que desde luego cambia bastante el paradigma de lo que tenemos. Nos gustaría que fuera complementario a todos los planes de movilidad sostenible. Hacerlo de alguna forma compatible con el uso de la bicicleta, los medios de transporte públicos. En otras instancias están en ese trabajo.