Alan Moore arremete contra los superhéroes y presenta el largometraje ‘The Show’
Alan Moore, guionista de cómics tan referenciales como ‘V de Vendetta’, ha escrito la trama y ejercido labores de actor en ‘The Show’. El cineasta Mitch Jenkins le acompaña en este viaje esotérico que Moore describe como «un territorio lleno de muertos seductores, bellas durmientes en coma, gangsters vudú, aventureros enmascarados, detectives inesperados de los años 30 y mujeres de violento claroscuro».
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Escritor, mago, aficionado a la hechicería, anarquista y firmante de los guiones de algunos de los cómics más referenciales de la historia del género, Alan Moore es un genio que no solo aportó al subgénero de superhéores su edad adulta con propuestas como ‘Watchmen’, sino que ha legado obras cumbres como los libretos de ‘V de Vendetta’ y ‘Desde el infierno’.
Cansado del matrato que ha recibido parte de su obra en diferentes adaptaciones cinematográficas y, sobre todo, asqueado de la gran presencia e influencia de los superhérores en la cultura audiovisual actual, optó por abandonar su faceta de guionista y emprender nuevos rumbos creativos.
En sus últimas declaraciones, recogidas por Deadline, Moore ha manifestado que «no he visto una película de superhéroes desde el estreno del primer ‘Batman’ de Tim Burton. Han arruinado el cine y la cultura», y recordó que hace tres años ya avanzó que «esto era algo preocupante, que cientos de miles de adultos hicieran cola para ver personajes que fueron creados hace 50 años para entretener a niños de 12 años. Tengo la sensación de que todo esto no es más que un intento de escape de las complejidades del mundo moderno para volver a una infancia nostálgica. Eso me parece peligroso porque está infantilizando a la sociedad».
Negación de la realidad
En relación a los motivos que le llevaron a dejar a un lado su faceta de guionista de cómics, el firmante de obras como ‘La liga de los hombres extraordinarios’ ha recordado que «mucha gente mete mis obras dentro del mismo saco que las películas de superhéroes». Siempre atento a la preocupante realidad política que padecemos, aseveró que la fama de estos personajes «coincide con ciertas derivas políticas de los últimos años. Puede ser coincidencia pero en 2016, cuando los americanos eligieron a Trump y Gran Bretaña votó para abandonar la Unión Europea, seis de las doce películas más taquilleras eran de superhéroes».
En su explicación, el escritor añade que «tengo la sensación de que ambas son síntomas de la misma cosa: una negación de la realidad y una necesidad de soluciones simplistas y sensacionalistas».
Preguntado por su opinión acerca de la película ‘Joker’, dirigida por Todd Phillips y protagonizada por Joaquin Phoenix, Moore responde que «me han dicho que ‘Joker’ no existiría sin el cómic que guionicé e ilustraron Brian Bolland y John Higgins, ‘Batman: The Killing Joke', pero tres meses después de escribirla ya renegaba de ella. Era ‘Batman’, por el amor de Dios, un tipo vestido de murciélago. Cada vez estoy más seguro de que la mejor versión siempre será la de Adam West, que no se lo tomaba demasiado en serio».
El imaginario esotérico y desbordante de «The Show»
Siempre inquieto, Alan Moore ha encontrado en el director Mitch Jenkins un excelente compañero de viaje en su faceta cinematográfica. Tras rodar conjuntamente una serie de cortometrajes, Moore y Jenkins han dado forma a su primera experiencia conjunta en el formato largo, ‘The Show’.
Todavía sin fecha de estreno, ‘The Show’ escenifica su trama en Northampton, ciudad natal de Moore, epicentro de muchas de sus obras y paisaje evocador de su monumental novela de 1704 páginas, ‘Jerusalén’.
En ‘The Show’, Moore vuelve a colocarse ante la cámara y retoma su papel de Frank Meterton, un muy peculiar personaje que ya ha encarnado en diferentes cortometrajes.
En palabras de Alan Moore, ‘The Show’ invita al espectador a ser partícipe de «un submundo mágico que se oculta tras la deteriorada fachada de Northampton» y, en relación al personaje que encarna el actor Tom Burke, lo describe como «un hombre terroríficamente eficaz con muchos talentos, pasaportes e identidades que habita un territorio lleno de muertos seductores, bellas durmientes en coma, gangsters vudú, aventureros enmascarados, detectives inesperados de los años 30 y mujeres de violento claroscuro».