Un collage al Mayo del 68 vasco

"Mayo del 68 vasco. Oteiza y la cultura política de los sesenta" es el título del ensayo firmado por Elixabete Ansa Goicoechea, un trazo que conecta la intensa producción arística de la década con Jorge Oteiza como gran catalizador.

Ariane Kamio|Donostia|19/02/2019
Oteiza
Elixabete Ansa Goicoechea ha presentado su ensayo en el sótano de la Biblioteca Municipal de Donostia. (Gorka RUBIO/FOKU)

Donostiarra de nacimiento, Elixabete Ansa Goicoechea reconoce que muchas de las claves del revulsivo cultural vasco de la década de los sesenta eran desconocidos para ella. Entre ellas menciona "Isturitzetik Tolosan barru", de Joxan Artze o películas del calibre de la experimental"Axut", filmada por Jose Mari Zabala en 1977. «Oteiza resonó un poco más», afirma, haciendo especial hincapié en el referencial "Quousque Tandem". A esta producción cultural se les suma la aportación de Ez Dok Amairu, el film "Ama Lur", de Nestor Basterretxea o la actividad del Grupo Gaur, entre otros. Todo ello enmarcado en un contexto dictatorial y de censura que afecto directamente al uso del euskara y a la producción cultural.

Esta doctora en Literatura y Estudios Culturales y profesora universitaria en Chile propone un collage en el ensayo "Mayo del 68 vasco. Oteiza y la cultura política de los sesenta", presentado hoy en Donostia y editado por Pamiela. Su objetivo ha sido realizar una relectura de aquella época, resaltando una producción «tremendamente creativa» y establecer un diálogo: «No tanto mirando a Europa o a Norte América, sino centrándonos que se producían con otros sures».

El principal eje de este ensayo es Jorge Oteiza, el «catalizador» de aquella época y de cuyo periplo por Latinoamérica se hace eco Ansa en su trabajo. Cómo el escultor oriotarra mantuvo diálogos con la vanguardia latinoamericana y cómo lo aplicó en la creación vasca, no solo en el arte, si no en la cultura política en general. Una visión y una práctica enriquecidas en los movimientos socio-culturales latinoamericanos y cineastas que constituyen lo que la autora denomina el «devenir menor» de la cultura vasca.

«En Euskal Herria y en España se mira mucho a Europa. Y me parecía interesante el abrazo que realiza Jorge Oteiza con América Latina». Algo que se expandió también a la renovación de la canción vasca a través de Ez Dok Amairu y su contacto con cantautores como Atahualpa Yupanqui. «La canción vasca se fija en sus raíces, pero a su vez establece un diálogo con América Latina».

«Eran obras de autores diferentes», ha asegurado en referencia a la producción artística de la época, «no dialogaban directamente entre sí, pero tenían una gran intensidad». «Por eso propongo un collage –ha continuado–, sacando cada producción de su contexto y poniéndolos juntos para darles un significado».

Ansa pretende así provocar una reacción para seguir interpretando "Axut", "Quousque Tandem", "Isturitzetik Tolosan barru"... añadiendo otros referentes de la cultura vasca, como los poemas de Gabriel Aresti o la obra de Néstor Basterretxea. «Todo ello había que reinterpretarse, había que hacerlo visible. Era importante rescatarlo como un momento que ofrecía una creatividad importante».

Como el magma

El ensayista y crítico de arte contemporáneo Fernando Golvano ha acompañado a Ansa en la presentación, donde se ha reafirmado en la idea del collage lanzada por la propia autora. «Es un collage a una serie de acontecimientos que han tenido una prolongación en el tiempo». «Fue un acontecimiento crítico que permite iluminar bajo otras luces críticas un contexto histórico que tiene un carácter magmático», ha asegurado. Magmático en cuanto a su cáracter metamorfósico se refiere, ya que «el pasado obtiene una nueva forma a través de su lectura. Está vivo como el magma. El pasado revive».

Golvano ha puesto especial énfasis sobre la figura de Oteiza, quien «tuvo la capacidad de sintetizar lo internacional con algo que estaba contectado a lo tradicional. Por eso quizás también fue un incomprendido en muchas cosas». O el cine. El cine como una «forma emergente, una forma experimental que tenía una forma de disicencia poética y política». A su juicio fue «un acontecimiento mutante», del que Elixabete Ansa Goicoechea muestra ahora el caleidoscopio de aquella cultura política.