
La científica marina Imogen Napper lleva toda su vida investigando la contaminación del plástico, sobre todo en los mares. Napper asegura que «transformó su curiosidad en investigación», ya que desde pequeña ha vivido rodeada de mar, y a su vez, de la contaminación marina. Napper también es «exploradora» de ‘National Geographic’.
La científica nació en Clifton, una ciudad cerca de la costa donde pudo observar la contaminación marina desde pequeña. «El agua del mar no es azul, es marrón; no hace sol, sino que llueve; y la comida es pescado con patatas fritas. Pero me encantó, siempre pude explorar en las rocas y eso me dio esta gran pasión por el océano que me ha empujado hacia adelante», asegura.
En 2016, cuando Imogen Napper tenía 24 años, investigó la cantidad de micropartículas de plástico que contenían los exfoliantes faciales, y gracias a ello se han acabado prohibiendo en el mercado británico. «Nadie sabía cuántas micropartículas podía haber en esos botes de exfoliante facial. Nosotros lo investigamos y descubrimos que un solo frasco podía contener hasta tres millones», explica.
Además, el equipo de Napper consiguió «acercarse a la sociedad» para exponer el problema que suponían estos exfoliantes faciales. La científica ha declarado que empleó las redes sociales para que la gente pudiese conocer los resultados de la investigación. Napper considera que para que los estudios tengan un efecto en la sociedad, los científicos deben «hacer que estos asuntos resulten cercanos».
Hecha la ley, hecha la trampa
En 2019, la científica decidió «esclarecer cómo de sostenibles eran en realidad las bolsas de plástico que se anunciaban como biodegradables». Para ello investigó cuanto tardan en desintegrarse y averiguó que podían seguir soportando el peso de toda una compra de supermercado tras llevar hasta tres años bajo tierra.
En este caso, la científica asegura que han tenido más problemas de tener un impacto entre la gente. «No es un cambio tan rápido y fácil», asegura Napper. «Las empresas está intentando generar dinero con estas bolsas biodegradables», explica la científica. Además, ha asegurado que por esta investigación el equipo se enfrenta a dos «grandes demandas», que causaron que Napper retrasase su doctorado.
A día de hoy, Imogen Napper ha explicado que ha centrado su investigación en la contaminación de la órbita terrestre para evitar «los mismos errores que hemos cometido con los océanos».

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