«Cada fiesta tiene su idiosincrasia, unos tienen encierros, otros los fuegos y nosotros blusas»
Sergio González destaca el protagonismo de los blusas y las neskas en las fiestas de Gasteiz. En 2003 ingresó en Los Desiguales y desde 2018 presidente la Comisión de Blusas y Neskas. Explica la evolución y refleja su ilusión ante esta nueva edición.

¿Cómo viven las fiestas de Gasteiz siendo blusa?
Mejor que sin serlo. Nos sentimos parte activa de las fiestas y la verdad es que se viven mejor desde dentro que desde fuera. Aunque la verdad es que ya no me acuerdo cómo se vivían desde fuera. Hace ya muchos años... Al final somos la imagen de Vitoria-Gasteiz estos días.
Es el presidente de la Comisión de Blusas y Neskas, ¿supone más responsabilidad?
Sí. Hay una responsabilidad, y tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Cuando algo malo pasa todo el mundo se acuerda de mí, y cuando las cosas van bien no se acuerda nadie. Pero ya llevo muchos años y muchas veces hay que saber desconectar un poco de todo y disfrutar.
¿Por qué decidió ser blusa?
Cuando empecé, hace más de veinte años, la verdad es que éramos pocos y entrar a una cuadrilla de blusas y neskas era mucho más fácil que ahora. Yo pasaba mis veranos fuera de Vitoria y cuando cumples unos años te empieza a gustar más salir con los amigos. Y un año en fiestas de Vitoria vi como funcionaban las cuadrillas y lo bien que se lo pasaban y al año siguiente me animé.
Forma parte de Desiguales, ¿eligió esa cuadrilla por alguna vinculación previa?
No. Entré con un amigo que conocía a mi cuñado, y al final, por contactos y contactos, conseguimos entrar.
A finales de 2018 fue nombrado presidente de la Comisión de Blusas y Neskas, ¿cómo recibió la propuesta?
Yo era vicepresidente en la época de Endika –el anterior presidente–, y era el momento en el que surgió el tema de Comisión y Federación. Decidimos que lo mejor era elegir a alguien que estuviese ya un poco puesto en estas cosas, y me ofrecieron el puesto. Los que estaban en la junta pensaron que era la persona idónea en ese momento.
¿Cómo es la relación entre la Comisión y la Federación?
Hay mejor relación que años atrás, pero nosotros creemos que debería ser mejor. La Comisión siempre ha defendido la postura de que tendríamos que estar unidos. En temas básicos como la ofrenda o la organización de paseíllos nos ponemos de acuerdo, y a ver si dentro de unos años conseguimos unirnos.
«Creemos que debería ser mejor la relación con la Federación, la Comisión siempre ha defendido la postura de que tendríamos que estar unidos»
¿A qué se debió el cisma?
Mucha gente me lo pregunta y exactamente tampoco lo sé. El día 9 –del año 2015– debido a una agresión machista se decidió parar el paseíllo y algunas cuadrillas decidieron no secundarlo. No me acuerdo exactamente cómo pasó, pero tomaron la decisión de no seguir y montar otra asociación.
¿Qué destacaría de las fiestas de La Blanca?
Yo no destaco ningún acto. La verdad es que para mí todos son importantes. Sí que desde que soy blusa no me he perdido la ofrenda floral a la Virgen Blanca, nunca, y no es porque sea devoto, pero me gusta ir. Y siempre están actos famosos en fiestas, como la verbena de Okerrak, las goitiberas o el concurso gastronómico.

En los últimos años parece que se ha disparado el número de personas interesadas en formar parte de las cuadrillas y se han creado nuevas. ¿A qué se debe?
Creo que el coronavirus fue un antes y un después. Pasaron dos años con la gente joven en casa sin poder hacer nada y creo que ahora ven la vida de otra manera, con la idea de disfrutar el día a día porque igual mañana no pueden. Y también han cambiado las vacaciones. Hay gente que económicamente no tiene la posibilidad de marchar quince días o un mes de vacaciones como antes, y las dividen con fiestas de Vitoria.
Las cuadrillas tampoco son baratas...
Si echas cuentas, no son caras. Ten en cuenta que la mayoría de nosotros pagamos una cuota de 50 euros al día. Incluye txarangas, comidas, cenas... Si sumas todo no es caro.
«Hemos cortado la veda porque llega un momento que las kalejiras con tanta gente son ingobernables; es difícil decir a la gente que no, pero organizarnos es complicado»
¿Qué proceso siguen las nuevas cuadrillas para poder entrar en la comisión?
Hasta el año pasado lo sometíamos a votación en la asamblea y no había ningún problema porque entendemos que la gente tiene que disfrutar. Pero este año hemos tenido otras dos proposiciones y hemos cortado la veda porque llega un momento en que las kalejiras con tanta gente son ingobernables. Es difícil decir a la gente que no, pero organizarnos es complicado.
Desde que comenzó como blusa las fiestas de La Blanca han cambiado, y mucho. Ya no hay toros, ni se celebra el ‘Día del guarro’, ni se lanza cava en Celedón. ¿Echa en falta algo?
No, no echo en falta nada. Siempre digo que es lo que hay, y nos toca disfrutar de la mejor manera. Cada fiesta tiene su idiosincrasia. Unos tienen los encierros, otros los fuegos y nosotros los blusas.

«Detrás de cualquier lujo hay un crimen»

La exposición temprana a pantallas se relaciona con cambios cerebrales en la adolescencia

El cantante estadounidense y exmarine Zach Bryan se casa en la Parte Vieja donostiarra

Edinburgoko Hogmanay jaialdiak euskaraz kantari agurtu du urte berria

