Los tiempos cambian pero la receta no: organización y lucha obrera
En los últimos años, a la sucesión inexorable de malas noticias económicas, con su consecuencia dramática en el ámbito laboral en forma de cierres y despidos, le ha acompañado un discurso tendente a desprestigiar el sindicalismo combativo. La crítica no es nueva, de hecho es casi consustancial a la propia actividad sindical desde sus inicios, pero hay quien está queriendo aprovechar el contexto para minar a las centrales cuyo discurso y práctica no casan con la dócil concertación promovida por gobiernos y patronal. Pelear, dice el soniquete liberal, es malo, pues crea inestabilidad y espanta a los inversores. Sin embargo, la clase trabajadora no ha logrado nada sino a través de la lucha. En este reportaje recogemos ejemplos de que esa máxima sigue siendo real, hoy igual que ayer.


«Siempre me he inclinado del lado del pobre, del humilde, del que sufre. Ahí he estado, sigo estando y estaré»

La muerte y el círculo, piedras y fuego

El archivo fotográfico de Eustaquio Berriochoa en la guerra del Rif

Guinigi dorrea
