18/03/2018

«Nunca se podrá volver a repetir la explosión de talento y frenesí político de los 60 y 70»
Vhristophe Cheynier
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Su trayectoria como activista, Dylan, su música, su voz, su nuevo álbum, la próxima gira de adiós titulada “Fare Thee Well”… Coincidiendo con una visita reciente a París, Joan Báez habla de esta gira, que arranca en marzo en Suecia, y no elude nada de su pasado, ni de su presente, que sitúa «en medio de los robles, sin que ni ellos ni yo le pidamos mucho a la vida».

«Whistle down the Wind», recién publicado, es su primer disco en diez años...

Ha sido muy rápido. Mi productor, Steve Earle ,y yo estábamos en la longitud de onda, los músicos eran eficaces. Lo más difícil ha sido escoger las canciones, que debían reflejar lo que soy hoy, a mis 77 años.

¿Y qué mujer es en la actualidad?

Distinta de las de mi edad. Pinto, aprendo a no hacer nada, a observar en silencio. Esto exige una disciplina, porque he estado muy activa durante mucho tiempo. Me gusta la naturaleza, vivo desde hace 47 años en la misma casa californiana en medio de los robles, y los árboles y yo no le pedimos mucho a la vida.

«Whistle down the Wind» es una canción de Tom Waits. ¿Por qué él?

Porque su imaginario y su humor me tocan, me llegan muy dentro y sus canciones son magníficas. Edificamos el álbum en torno a este título (que sostiene que la tragedia de nuestra vida es su futilidad).

¿La última hoja sobre el árbol («Last leaf the tree», también de Tom Waits) versa sobre usted?

Sí. Somos cuatro los que hemos decidido parar: ¡Paul Simon, Neil Diamond, Elton John y yo! Encarnamos las décadas de los 60, los 70…. Nunca se podrá volver a repetir aquella explosión de talento, aquel frenesí político. Nos resultaba fácil encontrar temas para nuestras luchas: Vietnam, los derechos civiles... Ahora hay cincuenta Vietnams y está Trump, ese loco que puede provocar una situación inimaginable.

Usted representa a la canción protesta de los años 60. ¿Pertenece usted a los libros de historia o a algo que está muy presente?

A los dos. No quiero renegar mi pasado, porque estoy muy de acuerdo con él. Pero hay que mirar hacia el futuro; si no, acabas siendo solo una estatua.

¿Qué piensa del movimiento #Metoo?

Las mujeres combaten desde los años 50 por sus derechos. Y ahora son conscientes de cuánto han sido maltratadas. #Metoo visibiliza, en cierta medida, el momento en el que las mujeres liberan por fin su palabra. Es enorme.

Bob Dylan dijo sobre usted: «Su voz era como la de las sirenas de las islas griegas. Podía hechizarle a uno, era encantadora».

¡Estaría colocado! ¡Pero, dios, es muy bonito! Aprecio la frase aún más porque no tengo noticia alguna de él desde hace treinta ños.

¿Tiene buen recuerdo de su historia de amor?

Sí. Hay cosas peores en la vida que estar unida a Bob Dylan para el resto de tu existencia.

¿Por qué no escribe más canciones?

Cuesta que llegue la inspiración. Con todo, de mis canciones para mí hay una que está por encima de las demás. Es “Diamonds and Rust” (1975), que surgió de un modo particular (anunciaba a Dylan la ruptura de su relación).

¿Es creyente?

Sí. Mi religión es una mezcla de meditación budista y prácticas amerindias.

¿Su voz es un don?

Sí. Pero ahora debo trabajarla. Es lo que me cansa más.

Usted no es muy amante de las giras...

Más aun cuando las giras me roban demasiado tiempo y energía. Ya no tengo 45 años. Pero si se me llama para una buena causa, podré cantar 20 minutos.

Mientras tanto usted estará durante diez noches en cartel en el Olympia (4-17 de junio)...

Sí. París es el lugar donde quise tender siempre a la perfección.