deconstruyendo al pintor
Fortuna y miseria en Ignacio Zuloaga
Hay un busto frente a la iglesia de San Andrés, en Eibar, que ha visto de todo, desde multitudinarias bendiciones de sanblases (tortas con anís típicas del mes de febrero) hasta manifestaciones, pasando por muchos atascos. El pintor Ignacio Zuloaga, inmóvil, parece buscar quien le mire, pero en la primera localidad en proclamar la Segunda República el apoyo declarado de Zuloaga al franquismo no suele provocar precisamente miradas de cariño; de desinterés, a lo sumo. Una visita a la retrospectiva que le dedica el Museo Bellas Artes de Bilbo dinamita esa indiferencia; ahí está el pintor vasco más famoso de todos los tiempos, con sus contradicciones, sus cuadros millonarios y, por qué no decirlo, sus miserias.


Reportajes
María Clauss pone rostro y voz a los represaliados en la Guerra del 36

Reportajes
«El capitalismo ha acabado con el campesinado, último reducto de autonomía frente al consumismo»

elkarrizketak
«0 urtetik 99 urtera bitarteko literatura batean sinesten dut»

Erreportaiak
Gailurretako hezurjale bizarduna

Reportajes